Wednesday, March 30, 2011

¿QUÉ ES ADORAR A DIOS?

 
Es reconocerlo como

nuestro Creador y nuestro Dueño

Es reconocerme en verdad lo que soy:
hechura de Dios, posesión de Dios.
Dios es mi Dueño.
Yo le pertenezco.  


Adorar a Dios, entonces,
es tomar conciencia
de nuestra dependencia de El
y de la consecuencia lógica
de esa dependencia:
entregarnos a El y a su Voluntad.

Tú eres mi Creador, yo tu creatura,
Tú mi Hacedor, yo tu hechura,
Tú mi Dueño, yo tu propiedad.
Aquí estoy para hacer tu Voluntad.

LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS

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LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS

En el mes de marzo, presentamos una enseñanza sobre "SANACIÓN DE LOS MORIBUNDOS" partiendo de las siete Palabras que Jesús pronunció, moribundo, clavado en la cruz. Estas siete Palabras daban pie a una sanación completa de toda persona que está en los momentos últimos de su vida.

Pero en la Iglesia, tenemos además un Sacramento que puede recibir todo fiel cristiano, estando en una enfermedad grave. Todos los sacramentos son fuentes de sanación en una etapa de nuestra vida y el sacramento, en particular, de la Unción de los enfermos, está dirigido especialmente para sanar tanto las enfermedades físicas como espirituales; es un sacramento para vivir.

Creemos necesario darlo a conocer como sacramento y como fuente de sanación integral del hombre, y al mismo tiempo para clarificar la idea errónea que durante mucho tiempo se le daba, de ser el sacramento para la hora de la muerte, cuando ya no hay nada que hacer; cuantas personas y familiares no permitían que el enfermo recibiese este sacramento porque era señal de muerte, y no había que asustar al enfermo.

HISTORIA DEL SACRAMENTO.

Durante los primeros nueve siglos se habla indistintamente del carisma de curaciones y de unción. Los cristianos reconocen ciertos efectos corporales y espirituales que producen este sacramento. En este período no se ve la relación que existe entre unción y muerte.

A partir del siglo décimo se considera al sacramento como la última gracia que otorga la Iglesia a los cristianos antes de partir de este mundo. Esta práctica influye en los teólogos que recomendaban la recepción de los sacramentos a última hora, cuando ya no existía la posibilidad de cometer la más mínima falta. Por ello, a partir del siglo doce comienza a llamársela "Sacramento de la Extremaunción", por ser la última de las unciones que imparte la Iglesia.

Esta mentalidad creada en torno a este sacramento hizo que los cristianos lo olvidaran en la práctica y no valoraran su recepción.

Será en el siglo dieciséis, con el Concilio de Trento, que se vuelve hacia la tradición de los primeros siglos, reconociendo que el sacramento era: "Para que la fe salve al enfermo; para que el Señor lo alivie y para que se le perdonen los pecados." Ya no se le considera como sacramento de los moribundos.

El Concilio Vaticano II recoge la doctrina del Concilio de Trento e introduce algunas modificaciones accidentales: "Se prefiere llamarlo Unción de los enfermos".

Una de las últimas reformas que ha vivido el sacramento, ha sido con la Constitución Apostólica firmada por Pablo VI, en 1972. Por su importancia, la vamos a reproducir.

CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA "SACRAM UNCTIONEM INFIRMORUM".

"La Sagrada Unción de los enfermos, tal como lo reconoce y enseña la Iglesia católica, es uno de los siete sacramentos del Nuevo Testamento, instituido por Jesucristo nuestro Señor "esbozado ya en el Evangelio de Marcos (Mc. 6,13), recomendado a los fieles y promulgado por el Apóstol Santiago, hermano del Señor:

¿Está enfermo alguno entre vosotros? Mande llamar a los presbíteros de la Iglesia y oren sobre él y lo unjan con el óleo en el nombre del Señor; y la oración de la fe salvará al enfermo y el Señor lo aliviará y los pecados que hubiere cometido le serán perdonados: Stg. 5, 14-1 5. (Concilio de Trento. Sesión 14).

Testimonios sobre la Unción de los enfermos se encuentran desde tiempos antiguos en la Tradición de la Iglesia, especialmente en la Liturgia, tanto en oriente como en occidente. En este sentido se pueden recordar de manera particular la carta de nuestro predecesor Inocencio I a Decio, obispo de Gubbio y el texto de la venerable oración usada para bendecir el óleo de los enfermos: "Envía, Señor, tu Espíritu Santo Paráclito", que fue introducido en la plegaria eucarística y se conserva aún en el Pontifical Romano.

A lo largo de los siglos se fueron determinando en la tradición litúrgica con mayor precisión, aunque no de modo uniforme, las partes del cuerpo del enfermo que debían ser ungidas con el santo óleo y se fueron añadiendo distintas fórmulas para acompañar las unciones con la oración, tal como se encuentran en los libros rituales de las diversas iglesias. Sin embargo, en la Iglesia Romana prevaleció desde la edad media la costumbre de ungir a los enfermos en los órganos de los sentidos, usando la fórmula: "Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia te perdone el Señor todos los pecados que has cometido" adaptada a cada uno de los sentidos.

La doctrina acerca de la santa Unción se expone también en los documentos de los Concilios ecuménicos, a saber, el Concilio de Florencia, sobre todo el de Trento y el Vaticano II..

El Concilio de Florencia describió los elementos esenciales de la Unción de los enfermos, el Concilio de Trento declaró su institución divina y examinó a fondo todo lo que se dice en la carta de Santiago acerca de la Santa Unción, especialmente lo que se refiere a la realidad y a los efectos del sacramento: "tal realidad es la gracia del Espíritu Santo, cuya unción limpia los pecados, si es que aún quedan algunos por expiar, y las reliquias del pecado, alivia y conforta el alma del enfermo, suscitando en él gran confianza en la divina misericordia, con lo cual el enfermo, confortado de este modo, sobrelleva mejor los sufrimientos y el peso de la enfermedad, resiste más fácilmente las tentaciones del demonio "que le acechan al calcañar" (Gen. 3, 15) y consigue tal vez la salud del cuerpo si fuera conveniente a la salud del alma". El mismo santo Sínodo proclamó además que las palabras del apóstol indican con bastante claridad que "esta unción se ha de administrar a los enfermos y, sobre todo, a aquellos que se encuentran en tan grave peligro que parecen estar ya en fin de vida, por lo cual es también llamado sacramento de los moribundos". Finalmente, por lo que se refiere al ministropropio declaró que éste es el presbítero.

Por su parte el Concilio Vaticano II ha dicho ulteriormente: "La Extremaunción" que puede llamarse también y más propiamente "Unción de los enfermos", no es sólo el sacramento de quienes se encuentran en los últimos momentos de su vida. Por tanto, el tiempo oportuno para recibirlo empieza cuando el cristiano comienza a estar en peligro de muerte por enfermedad o por vejez". Por lo demás, que el uso de este sacramento sea motivo de solicitud para toda la Iglesia, lo demuestran estas palabras: "Con la sagrada Unción de los enfermos y la oración de los presbíteros, toda la Iglesia encomienda los enfermos al Señor paciente y glorioso, para que los alivie y los salve (Stg. 5, 14-16), e incluso los exhorta a que, asociándose voluntariamente a la pasión y a la muerte de Cristo (Am 8, 17; Col. 1,24; 2 Tim 2, 11-12), contribuyan así al bien del pueblo de Dios".

Todos estos elementos debían tenerse muy en cuenta al revisar el rito de la santa Unción, con el fin de que lo susceptible de ser cambiado se adapte mejor a las condiciones de los tiempos actuales.

Hemos pensado, pues cambiar la fórmula sacramental de manera que, haciendo referencia a las palabras de Santiago, se expresen más claramente los efectos sacramentales.

Como por otra parte el aceite de oliva, prescrito hasta el presente para la validez del sacramento, falta totalmente en algunas regiones o es difícil de conseguirlo, hemos establecido, a petición de numerosos obispos, que en adelante pueda ser utilizado también, según las circunstancias, otro tipo de aceite, con tal de que sea obtenido de plantas, ya que éste se asemeja más al aceite de oliva.

En cuanto al número de unciones y a los miembros que deben ser ungidos, hemos creído oportuno proceder a una simplificación del rito actual.

Por lo cual, dado que esta revisión atañe a ciertos aspectos, al mismo rito sacramental, establecemos con nuestra autoridad apostólica que en adelante se observe en el rito latino como sigue:

El sacramento de la Unción de los enfermos se administra a los gravemente enfermos ungiéndolos en la frente y en las manos con aceite de oliva o, según las circunstancias, con otro aceite de plantas debidamente bendecido, y pronunciando una sola vez estas palabras:

"Por esta santa Unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo. R/. Amén. Para que libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en la enfermedad. R/. Amén."

Sin embargo, en caso de necesidad, es suficiente hacer una sola unción en la frente o por razón de las particulares condiciones del enfermo, en otra parte más apropiada del cuerpo, pronunciando íntegramente la fórmula.

Este sacramento puede ser repetido, si el enfermo que ha recibido la Unción se ha restablecido y después ha recaído de nuevo en la enfermedad, o también durante la misma enfermedad si el peligro se hace más serio.

......................................................

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 30 de noviembre de 1972. Año X de nuestro Pontificado. Paulus PP VI".

Es bueno, también, meditar sobre la actual bendición del óleo para la administración del Sacramento de la Unción, que emplea el Obispo durante la misa Crismal. Nos da luz sobre el verdadero sentido de este sacramento, lo cual nos mostrará la necesidad e importancia del mismo.

OREMOS:

"Señor Dios, Padre de todo consuelo, que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo: escucha con amor la oración de nuestra fe y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Paráclito sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo produzca aceite abundante para vigor de nuestras fuerzas, enriquece con tu bendición este óleo, para que cuantos sean ungidos con él, sientan en cuerpo y alma tu divina protección y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores. Que por tu acción, Señor, este aceite sea para nosotros, óleo santo, en nombre de Jesucristo nuestro Señor que vive y reina por los siglos de los siglos." Amén.



ASPECTOS PRINCIPALES DEL SACRAMENTO.

Queremos resaltar algunos aspectos del sacramento, conforme al nuevo ritual.

1. El sacramento mira al hombre integral. Dios quiere la salud completa del hombre y en este sacramento, al mismo tiempo que confiere la gracia, perdona los pecados y da fuerza en las tentaciones, se pide al Señor que experimenten en su cuerpo, alivio en sus enfermedades y dolores.
2. Se ve claro con lo que antecede, que el sacramento no es de moribundos. Es un sacramento para vivir; para que el hombre, al mismo tiempo que recupera la gracia, recupere la salud y pueda servir al Señor con alegría. Si muchos de nuestros enfermos conociesen la virtud de este sacramento, no cabe duda que al mismo tiempo que acuden al médico, acudirían al sacerdote para que les administre el sacramento de la Unción.
3. Un detalle muy importante que se ha introducido en el nuevo ritual del sacramento, es: pedir y reclamar de los enfermos su participación en la pasión y muerte de Cristo. Si el enfermo se acerca a la pasión de Cristo, sus propios dolores quedan mitigados al compartir con Cristo los mutuos sufrimientos. Si a nivel humano, cuando nosotros nos abrimos a otra persona contándole todo lo que nos pasa, parece que se nos van la mitad de nuestros sufrimientos, con mucha más fuerza y eficacia sentimos mejoría cuando participamos de la pasión de Cristo. La experiencia lo está proclamando cada día.
4. Al ser un sacramento para vivir, se puede administrar a quienes comienzan a estar en peligro de enfermedad o vejez. Además, se puede repetir, si el enfermo se cura y vuelve a la vida ordinaria. Igualmente se puede repetir el sacramento durante la misma enfermedad, si el peligro se hace más serio.

LA UNCIÓN COMO SACRAMENTAL.

Nos vemos obligados a copiar del P. Darío Betancourt ("Fuentes de Sanación) unos párrafos referentes a la Unción como sacramental, práctica bastante olvidada, conforme a lo que él nos confiesa, y que podría ser un medio, a mano, de alivio y sanación de enfermos.

El Sr. Obispo Luis Ma.. Estrada, administrador apostólico de Izabal (Guatemala) comenta: "Muchos sacerdotes católicos no se han percatado de que existe una bendición especial para el aceite, que no es ningún sacramento, sino más bien se trata de una bendición para aceite que se bendice precisamente para el uso diario de sanación, y que las personas puedan entonces llevar consigo a casa y usar para orar unos por otros. Al igual que el agua bendita, cuya intención es para uso diario, nos recuerda el agua del bautismo, así también este aceite, un sacramental, nos recuerda el sacramento de la Unción. Obsérvese que en la oración de bendición se habla de: "aquellos que van a usar este aceite", y asume que ellos serán distintos al sacerdote que bendice el aceite.

Los católicos podríamos recobrar la herencia de orar por los enfermos, redescubriendo algunos de los medios que existen a mano. Medios similares que han sido descubiertos a través del estudio profundo de la epístola de Santiago y otros textos que hacen referencia a la sanación. Todo lo que necesitamos los católicos es una sólida instrucción en esta materia. Que los sacerdotes aprendan acerca de esta oración del antiguo Ritual Romano, e! cual pueden utilizar para luego instruir bien y con sana doctrina a los seglares, cómo usar el aceite y cómo orar por los miembros de sus familias, amistades y vecinos en forma sencilla.

Hay muchas otras bendiciones en las cuales se bendicen objetos para fines de sanación y que proceden de Ordenes y Congregaciones religiosas. En los Hechos de los Apóstoles leemos que Dios obraba por medio de San Pablo milagros no comunes, de forma que bastaba aplicar a los enfermos los pañuelos o mandiles que había usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos. (Hech. 19, 11-12).

La bendición del aceite para sanación está reservada al obispo o al sacerdote. Su uso como sacramental se extiende indistintamente al obispo, sacerdotes, religiosos, religiosas y los laicos. La bendición de este aceite se encuentra en el Ritual Romano, Tit. VIII Cap. XIX.

Bendición del aceite.

* Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.

* Que hizo el cielo y la tierra.

Oleo, criatura de Dios, yo expulso fuera de ti al Demonio, por Dios Padre todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que ellos contienen. Que el poder del adversario, las legiones del Diablo y todos los ataques y maquinaciones de Satanás sean dispersadas y llevadas lejos de esta criatura aceite; que traiga salud al alma de todos los que lo usan, en el nombre de Dios Padre todo poderoso, de nuestro Señor Jesucristo su Hijo y del Espíritu Santo, el abogado, así como en el Amor del mismo Jesucristo, Nuestro Señor, quien ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos y al mundo por el fuego.

* Señor, escucha nuestra oración.
* Y llegue a ti nuestro clamor.

- El Señor esté con vosotros,

- Y con tu espíritu.

Oremos:

Señor, Dios todopoderoso, a quien venera el coro de los ángeles en el cielo y cuyo servicio celestial reconocemos; dígnate mirar favorablemente y bendecir, y santificar esta criatura aceite, el cual por tu poder ha sido prensado del jugo de las olivas. Tú lo has ordenado para la unción de los enfermos, a fin de que, al ser sanados, te puedan dar gracias a ti, el Dios vivo y verdadero. Concede, te rogamos, que aquellos que vayan a usar este óleo, el cual estamos bendiciendo en tu nombre, sean liberados de todo sufrimiento, de toda enfermedad y de todas las astucias del enemigo. Permite que sea un medio para alejar del hombre, hecho a tu imagen y redimido por la preciosa Sangre de tu Hijo, toda clase de adversidad, a fin de que él nunca vuelva a sufrir el aguijón de la antigua serpiente. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

(Se asperje con agua bendita).

Da lástima que valores como éste hayan caído en el olvido y no sean aprovechados cuando tenemos tantas necesidades.

No se trata de restar importancia al sacramento de la Unción de los enfermos, cuyo valor estamos apreciando mejor ahora, sino de beneficiarnos también con este aceite bendito en el ministerio de sanación, tanto interior como Corporal.

Cuando usamos el aceite como sacramental en el ministerio de sanación, no estamos haciendo ritos de sabor mágico, ni mucho menos; lo hacemos porque tenemos fe en el poder de Dios que se manifiesta también a través de esa unción sobre la cual se ha invocado la fuerza y la acción del Espíritu del Señor."

Que el Señor bendiga este trabajo, haciendo que todos valoremos cada día más el Sacramento de la Unción y le tengamos el mayor aprecio, tal como corresponde. Igualmente que sepamos aprovecharnos de la Unción como sacramental, ya que el mismo, lo tenemos a nuestra disposición como medio para evangelizar.

No olvidemos que en la práctica de nuestra religiosidad necesitamos mucha dosis de fe, sin la cual nos quedamos inertes y sin vida espiritual. Si, al menos, por condicionamientos de sanación, podemos incitar a nuestros hermanos a desarrollar su fe religiosa, sería bien empleado el reavivar la práctica del Sacramento de la Unción y la Unción sacramental.

ORACION POR LOS ENFERMOS DE CUERPO ENTERO

ORACION POR LOS ENFERMOS DE CUERPO ENTERO

Jesús sabemos que tú estás presente en el santísimo sacramento del altar con tu cuerpo, sangre, alma y divinidad.

Bendito y adorado sea el sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús.

-Te alabamos y bendecimos quisiste tener una mamá para que te diera su cuerpo y su sangre para que tú la derramaras por nosotros. Gracias Jesús.

-Y como María queremos abandonarnos a tu voluntad, para que en tus manos de alfarero divino reconviertas nuestra vasija en una obra de arte para ti.

-Aquí estoy Jesús tal y como soy, tal vez humillado, tal vez perseguido, incomprendido, calumniado, alegre, triste, enfermo, sea como sea mi estado te digo “Señor hágase en mí según tu Palabra”

Tú eres Cristo Jesús Salvador de mi historia presente pasada y futura, ven a caminar por ellas y bendícelas.

-Tú curaste a los leprosos, cura mi lepra espiritual, producida por mi pecado, pecado de soberbia, debilidad o ignorancia, arrogancia que fueron los que originaron en mi enfermedad.

Clávalos Cruz y unge mis heridas con tu bendita sangre.

-Tú que abriste los oídos a los sordos, cura y libérame del espíritu de ceguera que no me permite verte para poder alabarte y bendecirte, ni me permite ver las necesidades de mis hermanos.

-Tú que sanaste a los epilépticos y a los mudos, libérame de los espíritus de epilepsia y mudez que me impiden expresarme y transmitir tu palabra con sabiduría, prudencia, claridad, afecto y firmeza.

-Tú que hiciste caminar a los paralíticos, libérame del espíritu de parálisis s que me impiden moverme y me dejan postrado largo tiempo haciéndome perder la alegría y no sé donde debo ir para cumplir tu voluntad, y no me dejan caminar para evangelizar.

-Tú que resucitaste a los muertos, resucita las áreas de mi vida y de mi historia que están marchitas, agonizantes o muertas. Resucita mi matrimonio, mi trabajo, mis relaciones familiares, con mis hermanos de grupo, resucita mi corazón que murió al amor, o a mis sentimientos que mataron, o dejaron herido y no puedo amar más.


-Tú que liberaste a los poseídos por el espíritu del mal, libérame de toda influencia maligna, a mi persona, a mi familia, a mi entorno, y cólmame de tu espíritu santo para que rotas las cadenas que me atan pueda reflejar tu gloria a través de tu obra.

-Tú Señor que sanaste a tus discípulos del miedo que los mantenía encerrados, libérame de toda clase de miedos, al agua, a la gente, a las multitudes, a Dios, a las alturas, a la enfermedad, al dolor, a la muerte, a la soledad a los lugares cerrados. Libérame a mí y toda mi familia.

Señor tú que abriste el Mar Rojo, ábreme los caminos en mi trabajo, en mis decisiones, en las dudas que me atormentan, en la oscuridad de mi camino de fe.
Libérame a mí y a toda mi familia..

Tú que entregaste la bendición a Abrahán, Jacob e Isaac, bendice hoy a toda mi generación Señor. A todos mis antepasados, a las generaciones presentes y futuras.

Libéranos de los odios, muertes, suicidios, enfermedades mentales, cualquier tipo de brujerías, magia negra, tarot, ciencias ocultas, maldiciones, etc. y de todo aquello que pudiera estar atado y que me estuviera produciendo un continuo sufrimiento, desesperación, depresión etc.

Yo renuncio en nombre de Jesucristo a todos los caminos del mal, negatividad y falta de amor.

Te pedimos que nos liberes del espíritu de blasfemia que tuvieron mis antepasados y que aún me salpican a mí y a mis generaciones futuras.

-Te pido Señor que traigas a mi mente cualquier actitud negativa arraigada profundamente de dolor odio, remordimiento, desgracia, suicidio, alcoholismo malos tratos, o cualquier tipo de vicio.

Te pedimos que sean sanadas y liberadas por el misterio de tu presencia Real en la eucaristía.

Gracias Señor. Envíanos a tus santos ángeles y arcángeles para que nos guíen a lo largo del camino a mí y a mi familia. Amén.

Testimonio: Como el Señor libera a través del Sacramento de la Reconciliación.

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Gabriela Padron Gamboa - Como el Señor libera a través del Sacramento de la Reconciliación.

Pais: mexico

Testimonio: Hace cuatro años tuve mi encuentro personal con Jesús, mi vida era totalmente diferente a lo que hoy en día vivo pues anteriormente vivía une vida doble, para mi familia era una persona responsable y llena de triunfo pero en realidad mi verdadera vida era un caos pues yo bebía demasiado y a consecuencia de esta vida en el vicio me llevo a conocer otras personas con mi mismo vicio y que a demás veían películas pornográficas y sostenían relaciones sexuales fuera del matrimonio y clandestinamente con cualquier persona. Al rolarme en este ambiente aparentemente libre y de amplio criterio resulte siendo esclava de mis bajas pasiones.

Durante tres años lleve una relación con una persona ambos nos hicimos mucho daño y lo peor de todo es que Yo deseaba salir de esta situación pues en mi trabajo y en mi casa comenzaba a tener comportamientos "extraños" anormales deseaba de todo corazón cambiar pero no podía cada vez que intentaba cortar con esta vida algo dentro de mi se oponía y caía horriblemente, era una tremenda opresión lo que Yo sentía.

Un día me invitaron a un retiro abierto en el centro de convenciones y fui casi obligada por mi mamá, bueno no recuerdo nada lo único que recuerdo es que el predicador hablo del sacramento de la reconciliación y de como Jesús libera a través de este sacramento. Al día siguiente Yo tenia que irme al extranjero (pues pensaba que era la única forma de alejarme de mi misma y comenzar de nuevo), pero Jesús tenia otro plan, en otra ciudad sin amigos, ni siquiera hablaban español, en esta soledad Yo sentí como Jesús me amaba sentía muchos deseos de beber y otras cosas pero había en mi corazón una fuerza que me impulsaba a solo pensar que Jesús me amaba y solo eso me bastaba para que mis deseos se calmaran o ya no sentía tantos deseos. Dure en el extranjero un año por cuestiones de trabajo, pero al volver busque reconciliarme con Jesús y fue en este sacramento donde me sentí profundamente amada y aceptada por Jesús, posteriormente asistí a un curso de evangelización y comprendí que necesitaba ayuda de mis hermanos de comunidad pues me sentía libre pero continuamente tenia ataques, mis hermanos de comunidad me ayudaron y después de varios meses de en los cuales hicimos oración y ayunos el ministerio de discernimiento en conjunto con los ministerios de sanidad e intercesión oraron por mi, he de decir que fueron varias veces estas oraciones, recuerdo que fueron catorce meses de de continua oración.

Hoy en día pertenezco a una pequeña comunidad y sirvo en los ministerios de enseñanza y discernimiento el Señor me ha regalado varios carismas, pero lo mas importante es que Jesús me liberó y sanó todo mi ser, hasta mi cuerpo pues como consecuencia del alcohol padecía de dispepsia y actualmente estoy completamente sana. Jesús me ama tanto que actualmente llevo una relación de noviazgo muy sano y puro y el próximo verano pensamos contraer matrimonio.

Gloria a Dios.

Oracion SALVE

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Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve,
a ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima!
¡Oh piadosa!
¡Oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros santa Madre de Dios,

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

¡Amén!

¡La castidad me resulta difícil! ¡Ayúdeme!

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¡La castidad me resulta difícil! ¡Ayúdeme!

Responde el P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.
 
Pregunta:

Hola Padre: Gracias por sus anteriores mensajes; me están ayudando mucho. Quisiera que usted me aconsejara algo para poder adquirir la castidad, porque verdaderamente me cuesta bastante, y hay momentos en que me resulta muy difícil. Le agradezco lo que pueda hacer por mí. Ed.
Respuesta:

Estimado Ed.:

Lo importante es que sepas que la castidad es posible. También es muy importante que te des cuenta que la castidad es 'parte' de un conjunto de virtudes que deben ir juntas. Quien busca sólo la castidad no la encontrará. Es necesario que practiques o te esfuerces por adquirir no sólo la castidad sino también la mortificación (en tus miradas, conversaciones), que tengas vida de oración (trata de rezar el Rosario o una parte de él cada día), que seas devoto de la Eucaristía y de la Virgen Santísima, que frecuentes una vez por semana o cada dos semanas el sacramento de la confesión, y sobre todo que te alejes de las ocasiones de pecado.

También puede ser útil ayudar este trabajo con ciertas actividades de orden humano: deporte, buenos amigos, tener el tiempo ocupado para que el ocio no se nos convierta en ocasión de pecado.

Cuida mucho lo que ves por televisión y lo que lees.

Y prontamente la castidad comenzará a ser algo más fácil para ti.

Enseñale a tus hijos a comer de forma saludable

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 Enseñale a tus hijos a comer de forma saludable

Una buena dieta es una de las mejores formas de mantenernos saludables y en forma. Si queremos que nuestros hijos lleven una correcta alimentación durante su adultez debemos educarlos desde sus primeros años. Sin dudas, las comidas en familia son la oportunidad perfecta para desarrollar en nuestros hijos una actitud saludable y una correcta alimentación.

Procura planear al menos una comida en familia todos los días. Si no pueden almorzar todos juntos por lo menos intenta que se reunan durante el desayuno o para la cena. Un punto básico es asegurarnos de que nuestra familia se está alimentando de forma nutritiva (nada mejor que el ejemplo para enseñarles a alimentarse de forma saludable).

Si tu hijo sufre de sobrepeso procura preparar comidas saludables para toda la familia y no únicamente para él. Así crearás un ambiente positivo y de apoyo. Además, intenta realizar las comidas en horarios regulares. De esa forma evitarás que los chicos terminen comiendo snacks poco saludables y ricos en calorías.

Enseña a tus hijos a comer en la cocina o en el comedor. En lo posible, no frente a la computadora o la televisión. Además. procura no restringerle la comida. Esto puede conducir a que el niño se sienta castigado o rechazado. Cualquier dieta restrictiva debe estar bajo la orientación de un profesional de la salud. ¡Tampoco utilices comida para premiar, consolar o castigarlo!

Anima a tu pequeño a comer lentamente. ¿Cómo hacerlo? En primer lugar invitalo a que coloque el tenedor en la mesa entre bocado y bocado. Además, intenta que no trague un bocado antes de terminar con el primero. Si al terminar tu hijo quiere repetir el plato hazlo esperar durante cinco minutos para comprobar que todavía tiene hambre. Ten en cuenta que el segundo plato no debe ser más de la mitad del primero.

Sin dudas, seguir estas sugerencias es una excelente manera de educarlos para que en el futuro lleven una buena alimentación.

Thursday, March 24, 2011

EL BAÑO DE LUZ

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EL BAÑO DE LUZ

En la sanación interior hay circunstancias que obligan a proceder de diferente manera. Sentimos la necesidad de transcribir EL BAÑO DE LUZ que nos presentan el P. Darío Betancourt y Blanca Ruiz. Creemos que en muchos casos puede ayudar a las personas, como se demuestra en tantísimos ejemplos y que ellos, muy a menudo, han experimentado en su larga trayectoria evangelizadora.

Textualmente así lo explican.

1. QUE ES

Un baño de luz no es otra cosa que, con la ayuda del Señor Jesús, tratar de encontrar:

- Una respuesta a algo que nos molesta y nos hace sufrir.

- Una razón a aquello que nos impide ser felices y no nos permite progresar espiritualmente.

- La causa a un bloqueo o trauma.

- Una luz para aquella oscuridad que produce una parálisis en la vida espiritual.

Ejemplo: Una persona que vive siempre agresiva, malhumorada, todo le disgusta, nada le agrada, etc. Este estado tiene una causa, pero en muchas ocasiones no se sabe cuál es. Entonces se le pide al Señor que la manifieste, la ilumine, la saque a flote. Jesús, que es luz viene a iluminar y sanar. La presencia de Dios es sanadora.

Para ilustrar mejor lo que es un "Baño de luz" trasmitimos el caso de una religiosa que hacía treinta y dos años estaba en el convento.

Durante los primeros veinte años viví muy feliz. Pero durante los últimos doce años sufrí un infierno. No quería a nadie, ni nadie me quería. Pedí ayuda para remediar mi mal y me aconsejaron un baño de luz.

Por la noche, estando en la capilla, le dije al Señor:

- Señor Jesús: ilumíname ¿cuál es la causa por la cual vivo tan aburrida en el convento por estos últimos doce años?

Vi entonces que del sagrario salía el Señor Jesús e iba acercándose muy sonriente y muy amoroso. Me quedé mirándole y cuando ya le tuve cerca le volví a preguntar:

- Señor. ¿Por qué vivo tan aburrida en mi vida religiosa? Señor, ¿por qué no tengo la alegría del principio?

El Señor me contestó:

- ¿Qué relación hay entre esas revistas que estás leyendo y yo? ¿Por qué pasas tanto tiempo entretenida hojeándolas?

Le respondí:

- Señor, pero esas revistas no son pornográficas. . .

y el Señor me dijo:

- Precisamente porque no son pornográficas las lees, pero te están llenando del mundo de vanidades que te vacían de mí y te disipan, separándote de mí. Tú me has sacado de tu corazón. Tú ya no sientes lo que antes sentías por mí. Ni lo mío te enamora, ni te atrae. Esta es la razón por la que vives tan aburrida en la vida religiosa.

Esta religiosa hacía exactamente doce años que estaba leyendo revistas del mundo que en vez de llevarla a enamorarse del Señor cada vez más, lo que hacían eran distraerla y separarla de su amor, y le habían arruinado su vida de oración. El Baño de luz le hizo conocer el origen de su problema.

En un retiro en Guatemala, mientras hacía el baño de luz uno de los asistentes narró la siguiente experiencia:

Cuando sentí la presencia del Señor empecé a hablarle y, me sentí muy disgustada con Él y le reclamé llorando que no me amaba y nunca me había amado. El Señor me contestó.

- Yo siempre te he amado.

Entonces yo le reclamé:

- Yo no creo que tú me ames, porque si tú me hubieras amado, ni me hubieras quitado mi madre a la edad de ocho años.

En ese momento sentí cómo el Señor me recostaba contra su pecho y con mucho cariño y amor me acariciaba y me secó las lágrimas. Mirándome me dijo:

- ¿Crees que no te amo porque me llevé a tu madre? ¿Sabes? Cuando vine a buscarla era porque ya había cumplido la misión que le había confiado y esa misión era la de darte la vida. Yo estoy satisfecho con ella y quise traerla conmigo para darle el premio que le tenia prometido ¿o crees que hubiera sido mejor que ella estuviera hoy contigo pasando estos años paralizada y enferma como estaba?

Sentí que Jesús me colocaba sobre los brazos de la Santísima Virgen y me decía:

- Mira hija, sí has tenido madre. No has estado sola nunca. Mi madre que también es tu madre ha estado contigo y te ha acompañado siempre.

Sentí que la Virgen me abrazaba y me acariciaba, a tiempo que me cubría con su manto y me decía:

- Hija, siempre he estado contigo. Te amo mucho. Eres mía.

Entonces sentí que mi vida se llenaba de alegría. Luego Jesús me miró y me dijo:

- ¿Por qué no me entregas a tu mamá? ¿Puedo llevarla conmigo?

Por primera vez puse a mi madre en las manos del Señor y la recordé con profunda paz.

Luego el Señor me dijo:

- Voy a mostrarte que sí te amo y que nunca te he olvidado y siempre he estado contigo. ¿Quieres ver cómo te amo? ¿No te has dado cuenta que te di un esposo y unos hijos que te aman y se preocupan por ti?

¿No eres feliz en tu hogar? Hija, yo amo a los míos dándoles lo que necesitan.

Entonces sentí que me abrazó y me dijo: "Yo soy tu verdadero Padre. Mi madre y yo te amamos y estamos siempre contigo".

Comencé a llorar, pero de gozo y con paz. Nunca había sentido tanto amor en mi vida. Por primera vez pude perdonar al Señor por este resentimiento tan fuerte que había en mi corazón y nunca había apreciado el amor, cariño, comprensión y bondad de mi esposo y de mis hijos.

2. DIFERENCIA CON LA SANACION INTERIOR

A. La sanación interior es para sanar una herida específica que se sabe y se conoce. El baño de luz es para pedirle al Señor que ilumine el por qué de algún mal, su razón o causa. Es algo desconocido.

B. La sanación interior necesita la ayuda y discernimiento de otra persona que ore por nosotros.

El Baño de luz se lo puede hacer la persone misma. Esta es la diferencia más peculiar.

En el siguiente testimonio encontramos a una persona que necesitaba luz en sus relaciones interpersonales.

Durante el "baño de luz" le preguntó al Señor:

- Jesús, ¿por qué me cuesta tanto trabajo dar el primer paso de reconciliación y siempre espero que sea la otra persona quien lo haga?

- Porque tú te ves a ti y no a mí. Tú siempre te juzgas bueno, que no tienes la culpa y no te fijas que yo, inocente, tomé la iniciativa para perdonar a los pecadores. Si en esos momentos, en vez de señalar culpables y condenarlos, me miraras a mí y me preguntaras qué haría yo en ese caso, encontrarías la respuesta.

3. TEXTOS BIBLICOS.

Algunos textos bíblicos nos iluminan maravillosamente en qué consiste el baño de luz. .

Jesús, luz del mundo (Jn 12,46) ilumina a todo hombre (Jn 1,9) para que el que crea en El no permanezca en tinieblas (Jn 12,46) sino que tenga la luz de la vida (Jn 8,12). Quien rechaza la luz se cierra a la salvación gratuita ofrecida por Dios (Jn 3,19-21).

Así como Dios lo primero que creó fue la luz (Gen 1,3), así para re-crearnos, hacernos nuevas criaturas (2 Cor 5,17) ha hecho brillar su luz en nuestros corazones para transformarnos, en Cristo, en luz para los demás; es decir, agentes de salud y salvación. (2 Cor 4.6).

No hay nada que pueda quedarse escondido a la luz de Dios. No hay secreto que no llegue a saberse (MC 4,22). Si con fe y sobre todo con sinceridad le pedimos al Señor Jesús que nos ilumine y sane nuestros males no hay nada que El no quiera y pueda hacer.

Cuando todas las cosas son puestas al descubierto por la luz, todo queda en claro, porque la luz lo descubre todo. Por eso se dice: Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo te alumbrará. ( Efe 5,13-14).

El que se acerca a la luz queda iluminado, como el que se acerca al calar se calienta, o el que se acerca al frío se enfría.

Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, nos visitará la luz que viene de lo alto para Iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz. ( Lc. l 1,78-79).

Este texto es clarísimo para ver qué es el baño de luz: ilumina una tiniebla, un problema, una dificultad y como consecuencia guía, lleva y da la paz.

Otros textos muy ricos sobre el tema de la luz de Dios que ilumina para sanar son: Lc 1,78-79 Jn 1,4-5 Hch 9,3 Am 13,1114 2C04,3-6 Ef5,8-9 CoI1,1O-14 1Ts 5,2-9 Stg 1,17 1Jn 1,5-7 Ap 21,23-24 SI18,29. Especialmente es de excepcional belleza el verso 1 del Salmo 27(26) que dice: Yahveh es mi Luz y mi salvación, ¿A quién temeré? Yahveh es el refugio de mi vida, por qué he de temblar?

Un día, en un retiro, una persona me dejó un mensaje en el altar. Me impresionó tanto que lo guardé para orar por ella. Decía así.

Desde hace muchos años estoy muy enferma, debido a la traición de un médico.

De este incidente me vino insomnio y un nerviosismo que me mata todavía. Por esta causa me vino la alta presión arterial. Para curarme me pusieron una dieta que resultó muy dañosa para mí. Por necesidad, me vi obligada a hacer limpieza en un lugar seco, sucio, lleno de lana y polvo. Esto me hizo contraer una bronquitis que desde hace un año me ha puesto tan mal que una noche la pasé casi sin respirar ya que tenía las narices tapadas.

Por no recibir inmediatamente la atención adecuada del hospital sufrí un infarto. Por esta razón, padezco invalidez. Hace muchos años me hicieron un maleficio: jamás puedo bañarme, ni mojarme siquiera. Una persona "muy piadosa", me ha hecho ese mal tan grave en mi salud y en otras áreas de mi vida.

Soy vieja, pero jamás sentí la vejez como ahora: enferma del corazón, bronquitis crónica y unos dolores terribles que entiendo son en las arterias del tórax, pues me dan por delante y por la espalda; son dolores matones. Además, terrible asfixia por las noches. Ahora sí parezco una vieja. Me da pena estar tan fea y tan inútil, molestando a todo mundo. Me muero de miedo, siempre he sufrido miedo y vergüenza. Permanentemente tengo la nariz tapada y sufro también de otros muchos males.

Pido ayuda, de otro modo ya no estaría viva. Afectísima amiga N.N."

Poco tiempo después de ese retiro donde les sugerimos que escribieran al Señor, me llegó esta bellísima carta:

Padre, yo soy la persona que le envié un escrito y se lo dejé sobre el altar contándole que un médico había abusado de mí. Pues durante el baño de luz le pregunté al Señor por qué vivía tan enferma del alma y del cuerpo. Él me dijo:

Querida hija:

Es cierto que la causa de tus males comienza con la deshonestidad de ese médico, pero también debes saber que mi ley es amar y perdonar hasta los enemigos. Así soy yo. Si se aman los unos a los otros el mundo va a saber que ustedes son mis discípulos. Este es el único signo por el que los van a identificar como míos.

Date cuenta muy clara de que hay que amar y perdonar a los enemigos porque así lo hice yo que los amé a ustedes cuando todavía eran malos y pecadores.

Aunque tú ya te has confesado del incidente con el médico, sin embargo lo odias inconscientemente en tu corazón. Perdónalo pero ojalá se lo dijeras personalmente, diciéndole al mismo tiempo que yo lo amo por sus debilidades y pecados; que se vuelva a mí para sanarlo.

Yo te amo mucho y te tengo en mi corazón. Jesús. " Padre Darío quiero que sepa que lo hice y no puedo expresarle lo que sentí. Nunca antes había tenido tanta paz, todo se ha transformado, amo mucho, hasta el punto de que todo me parece lindo, hasta las personas de mi mismo sexo me parecen hermosas todas. Todo me gusta, todo me agrada. Bueno estoy de luna de miel con Jesús. Pero lo más importante era decirle que estoy sana de todos los males físicos y espirituales. Hasta la cara como que se me desarrugó.

Alabado sea Jesús.

Con afecto.

Una agradecida con Jesús.

Respuesta inmediata

Los testimonios recibidos certifican que nuestro Dios nos responde inmediatamente cuando le pedimos que nos bañe con su luz.

Si la luz recorre 300 mil kilómetros por segundo, la luz divina es todavía más veloz para darnos vida en abundancia.

Una señora que tenía problemas por infidelidades constantes de su esposo le preguntó al Señor:

* Señor, ¿qué debo hacer con tanta infidelidad de mi esposo?

- Perdón.

- Pero. Señor, ya le he perdonado una y mil veces y no mejora.

- Perdón.

- Lo que pasa es que perdonándolo se aprovecha de mi perdón. Ya me cansé de perdonarlo.

- Cuando te digo "perdón" no me refiero a que le perdones sino a que le pidas perdón por no ser la mujer que él anda buscando y no encuentra. Pídele perdón por no atenderlo como él necesita. Pídele perdón por juzgarlo y condenarlo, por no ser solícita y cariñosa como lo eres con otras personas.

4. COMO SE HACE

Es hacer lo que Jesús hizo en el huerto de los Olivos en Getsemaní:

.-A. Lugar tranquilo.

Se necesita ante todo un lugar tranquilo que invite a la oración, al diálogo. En Mc 5,37 -40 vemos cómo el Señor Jesús se quedó solo en la habitación con los padres de la niña y algunos de sus discípulos. Es decir, hizo un ambiente de recogimiento para orar. Es muy importante calmar el espíritu para entrar en oración.

B. Jesús muy humano.

Se debe imaginar al Señor Jesús de una manera muy humana, algo así como se apareció a sus discípulos después de su resurrección, y aunque su cuerpo ya está glorioso, no debe verse con rayos o luces, sino sonriendo y con sus llagas en sus manos y sus pies, como invitándonos a meter nuestros dedos en sus llagas, como lo hizo con su apóstol Tomás. Es necesario representarnos la persona del Señor de la manera más imaginativa y positiva posible.

. Bárbara Shlemon, en su libro "La Oración que Sana" escribe: El empleo de la imaginación en la oración, puede ayudarnos a. "creer que ya lo logramos".

En el New York Times (agosto, 1973) se cita al Doctor Walter Ghase, Director del Departamento de Investigación y Jefe del Departamento de Ciencias Básicas Visuales de la Escuela de Optometria del Southern California College en Fullerton:

"Lo que se ve con la mente es tan real, en un sentido, como lo que se ve por una ventana. No hay mucha diferencia fisiológica entre las señales que transmite la mente y la que transmite el ojo".

Por tanto la imaginación no es componente pasivo de nuestro ser, sino que puede convertirse en un elemento activísimo de nuestra oración.

C. Diálogo

La oración se desarrolla con un diálogo a solas entre dos personas: el Señor Jesús y tú. Nadie más debe venir a la escena. Los dos solos.

D. Diálogo de amor

Es un diálogo amoroso con el Señor. El ejemplo mejor para el diálogo que se debe sostener con el Señor durante el baño de luz es el que encontramos narrado en Jn 4, 1-26 cuando Jesús habla con la samaritana y mientras habla con ella la va sanando del odio racial. El baño de luz es poner en práctica la verdad de que Cristo está en nosotros y Él es la esperanza de la gloria que tendremos.

E. Silencio

Hacer silencio. Para escuchar las respuestas del Señor es necesario guardar silencio. Muchas veces no escuchamos a Dios porque no le damos tiempo a que nos responda. Siempre estamos hablando y volvemos la oración un monólogo y no un diálogo.

5. ESCRIBIR EN VEZ DE HABLAR

Hay personas a las que no les es fácil hablar con el Señor, pero sí pueden expresarse más fácilmente por escrito. Para esto, es buena cosa escribir una carta al Señor comentándole el problema y pidiéndole respuestas a las preguntas. Mientras el Señor responde, se debe permanecer en oración y silencio y una vez que comience a responder se debe escribir. Presentamos tres cartas de éstas.

* En un retiro en Uruguay una mamá le escribía al Señor:

"Señor Jesús, yo tengo un serio problema con mi hija. Ella no tiene amor por tí como yo deseo. ¿Qué puedo hacer? Yo, Señor, con cariño espero tu respuesta porque mi hija tampoco me entiende. Confío en que tú me vas a ayudar". Petrona.

A los pocos minutos ella misma consignó la respuesta del Señor:

"Petrona, ten paciencia. Confía. Síguele hablando de mí. ¿Cómo quieres que ella crea en mí si tú antes no le habías hablado?" Jesús.

* En un retiro en la Argentina un joven le escribe al Señor:

"Señor Jesús: Yo te pido que me des paciencia para que no sea impetuoso y conteste con groserías como lo hice hoy. ¿Por qué hablé tan fuerte si no era eso lo que quería hacer? Señor, contéstame Ayúdame". Oscar.

Jesucristo le contestó:

Aprende a consultarme. Aprende a oírme más, no sólo en los apuros sino también en todos los momentos de tu vida, de cada día. Ofréceme todo. Ama más. "Tú tienes que cambiar. Te dejas llevar por tus impulsos como fuiste siempre. Usa más palabras de amor como las que usas con Virginia. Saca todo eso que tienes dentro que es lindo y me gusta". Jesús.

* En un retiro en Ciudad Obregón, México, una señora escribió:

"Señor Jesús, dime qué debo hacer en mi problema con mi esposo. Yo te platico a ti, Jesús amado. Hoy te pregunto: ¿Qué hago? Porque a ti no puedo engañarte y tú lo sabes que tengo siete años con este problema sin ver la solución y siempre he estado esperando en ti y no he sentido tu respuesta. Sólo tu silencio. Siento la soledad. Siento que me has abandonado en todos mis sufrimientos. He sentido todas las acusaciones sobre mí; se han hecho juicios muy severos y yo, Cristo Jesús, me siento inocente de lo que se me acusa y también arrepentida de mi pecado. ¿Qué hago? Hoy no me salgo de tu presencia hasta que me digas qué debo hacer y llevar tu respuesta. No quiero verte ensangrentado y crucificado por los pecados de mi compañero. Hoy quiero la solución y sé que me la darás". Margarita.

El Señor le contestó:

"Hija mía: Ven a mí. Hoy en este momento y día te doy la solución a tu problema. Unicamente tienes que hacer esto: declarar a tu esposo inocente delante de Dios. Estas dos personas que tanto daño te han hecho ponlas todos los días en la presencia de mi Padre que está en el cielo y decláralos inocentes y verás realizada la obra y planes de Dios que tiene sobre esta familia que Él está purificando". Jesús.

6. CUANTAS VECES SE HACE.

Tantas veces cuantas sean necesarias hasta recibir una respuesta del Señor a la necesidad pedida, hasta que Él ilumine la causa del mal. Se puede hacer en cada área de la vida que se necesite, para una circunstancia concreta o para sanar las heridas de ese día.

No existe tiempo preciso en cuanto a su duración. Varía mucho, de acuerdo a las circunstancias.

7. RESULTADO

Al descubrir la causa de nuestros males, el resultado lógico ha de ser que si ponemos en práctica lo que el Señor nos dice, va a realizarse en nosotros una transformación notoria. Si seriamente queremos saber la causa de nuestros males, Dios la revelará, y entonces:

- Seremos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y así nosotros mismos llegaremos a ser más y más como Cristo porque cada vez tendremos más y más de su gloria (2 Cor 3, 18), y la gloria que reflejaremos será la gloria del rostro de Cristo que es la misma gloria de Dios, el Padre.

- Brillaremos con la luz de estrellas en medio de este mundo oscuro (Filp 2, 15) porque somos luz del mundo (Mt 5,14).

- Irradiaremos paz, tanto para nosotros como para los demás.

Terminamos con la siguiente carta que nos llegó del Caribe: 14/1/85

Estimados hermanos Blanca y Darío:

Me dirijo a ustedes para que sean portadores de la maravilla que el Señor ha hecho en mí en el retiro llevado a cabo este fin de semana.

Soy médico y tengo 20 años de matrimonio, durante los cuales fui muy infeliz e hice infeliz a mi esposo a causa de una frigidez sexual, que estaba arruinando nuestro matrimonio.

Pero el Señor ha tenido misericordia de nosotros después de tantos años de sufrimiento.

Comienzo diciéndoles que si no hubiese sido médico, la fortuna que hubiese gastado en honorarios no la hubiera tenido, pues visité ginecólogos y endrocrinólogos, los cuales me refirieron al psiquiatra, psicólogo, psicometrista, y éstos últimos me refirieron al sexólogo, pues todos los test que se me hacían indicaban que tenía un trauma sexual, el cual, el único que podría resolverme el problema era el sexólogo.

Después de hacerme todas las pruebas aquí en el país, me las hicieron en los Estados Unidos, pero todas resultaban infructuosas al igual que los tratamientos indicados, pues yo seguía con el mismo problema de frigidez.

Al conocer al Señor (hace 10 años) puse mí enfermedad en sus manos. En varias ocasiones me mostró esta escena que vi a la edad de 5 años (ahora tengo 45 años):

Una señora tenía dos hijas y se dedicaba a comercializar con ellas. Estaba yo en mi casa y vi cuando una de ellas salía corriendo, y detrás un hombre. La madre había hecho trato con el hombre, pero la joven no quería y salió huyendo; esto dio lugar a que él la tomara e hiciera el acto en pleno patio en la presencia de varias personas que en ese momento pasaban por el lugar. Esta escena se me presentaba en varias ocasiones.

Cuando Blanca Ruiz nos puso a hacer el baño de luz, yo dije: Le voy a preguntar al Señor por qué la frigidez está acabando con mi matrimonio. Cuando ya iba a hacer mi pregunta, de improviso, se me presentó la escena anteriormente citada. Entonces le dije: Señor, ¿por qué veo esto si no es eso que quiero saber?

Él me contestó porque esa es la causa de la frigidez que tú tenias. Yo me sorprendí al oír "que tú tenias", y me sorprendí doblemente cuando verdaderamente me di cuenta que ya no había tal frigidez. El sábado en la noche, al regresar del retiro mi esposo y yo nos unimos en el acto conyugal y esta vez todo fue distinto a lo ocurrido en ocasiones anteriores, Estamos viviendo una verdadera luna de miel, pero una luna de miel distinta a la común pues nuestros queridos hijos están saboreando también de ella, porque ya no ven los padres de caras amargadas, sino sonrientes y una madre que se ve y se siente libre, y no aquella madre de cara dura, ya que no podía esconder lo que me pasaba.

Se me olvidaba contar que en la escena vi, cuando el Señor cogía de la mano a la madre, a la joven y a mi mamá, y le pregunté

- Señor, ¿a dónde las llevas? Él me contestó:

- "A perdonarlas y a llenarlas de amor"; y le pregunté de nuevo:

-¿ Y por qué mi madre, Señor? "Porque en tu interior, el rechazo que tenias a tu madre era debido a que tú la culpabas por no atenderte debidamente en ese tiempo". Mi madre estaba atendiendo en ese momento una tienda con la cual ayudaba a mi padre para nuestro sustento (5 hijos en esa ocasión).

Luego pregunté:

¿ Y el hombre que sedujo a esa joven?

Él me dijo: "Lo tengo entre mis brazos".

Vi la imagen de Jesús como si tuviera un niño en los brazos meciéndolo. Escribo este testimonio que no podía darlo ante el público. La gloria y alabanza para el Señor que libera a los oprimidos y a los hogares, y para ustedes bendiciones del Señor para que los siga utilizando en su viña.

Una liberada por el Señor.

ORACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS POR UN ENFERMO.

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 ORACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS POR UN ENFERMO.
 

Dulcísimo Jesús, que dijisteis:

"Yo soy la Resurrección y la Vida", que recibiendo y llevando en Vos nuestras enfermedades, curabas las dolencias de cuantos se te acercaban; a Ti acudo para implorar de tu Divino Corazón a favor de los enfermos, suplicándote por intercesión de tu Santísima Madre, la bienaventurada siempre Virgen María, salud de los enfermos, quieras aliviar y sanar en la presente enfermedad a tu siervo ........ , si es conveniente para su bien espiritual y el de mi alma.

Señor Jesús, que al funcionario real que te decía: "Venid, Señor, antes que mi hijo muera", le respondisteis: "Vete, tu hijo vive". Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que al ciego de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta voz: "Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí", le respondiste: "Recupera tu vista, tu fe te ha salvado", y al momento vio. Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que diciendo: "Quiero, sé limpio", limpiaste al leproso, que te decía suplicante: "Señor, si quieres puedes limpiarme". Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que librasteis al mudo poseído del demonio, hablando luego con admiración a las turbas el que antes era mudo. Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que sanaste al enfermo que llevaba treinta y ocho años de su enfermedad, junto a la piscina de las ovejas, diciéndole: "Levántate, toma tu camilla y anda" y anduvo.
Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que delante del hijo muerto de la viuda de Naím, enternecido, dijiste a la madre: "No llores"; y tocando el féretro, añadiste: "Joven, a ti te digo, levántate"; entregándolo luego vivo a su madre. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis: "Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados". Sánalo, Señor.

Señor Jesús, que dijisteis: "En verdad, en verdad te digo, que todo cuanto pidieras al Padre, en mi Nombre, os lo dará". Sánalo, Señor.

Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

Testimonio.- El Espíritu de Dios En mi corazón

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De: ROBERTO NARVAEZ - El Espíritu de Dios En mi corazón

País: Colombia

Testimonio: Hace cuatro años por invitación de de mi hermana asistí a un seminario de vida en el Espíritu, en ese momento me encontraba con problemas de alcoholismo y problemas familiares, económicos y no le encontraba sentido a mi vida, también era una persona morbosa y adultera y por nada del mundo podía amar a mi suegra, la odiaba con todas las fuerzas de mi ser, maltrataba a mi esposa y a mis hijos, pensaba que no tenia perdón de Dios, pero en ese Seminario de vida en el espíritu el Señor me invito a que le abriera mi corazón y yo se lo abrí, y el entro y me sano de todo.
Nada había cambiado sino que con el Espíritu de Dios En mi corazón todo lo vi diferente y mi vida la cambio totalmente el señor para su gloria y desde ese momento el me tomo, y por su infinita misericordia me perdono y me hizo muchos regalos, me lleno con los frutos del Espíritu Santo y algunos de sus dones para la edificación de su iglesia, Ahora ya no pienso tanto en mi sino que me dedico a llevar su palabra y su mensaje , a mostrar a un Jesús vivos a todas las personas con las que me relaciono, es como una sed por servir a los demás, en algunas ocasiones he tenido momentos de
angustia, pero el Señor siempre esta ahí para Amarme.
Ahora me dedico a formar grupos de oración para la renovación carismática católica y Pertenezco Al EPAP (Equipo Parroquial de animación Pastoral) de mi Parroquia, En mi casa pase de ser la oveja negra a ser el consejero espiritual hasta de mi Padre, Jesús transformo mi hogar de un campo de batalla en un verdadero matrimonio en donde mi esposa y yo miramos en una misma dirección dejando que Jesús sea el centro de nuestras vidas, en mi trabajo el Señor me lo quito porque el es el  Administrador ,soy propietario de dos tiendas de ropa y para la Gloria del Señor de todo casi todo el día que le dedicaba al Negocio (Soy Administrador de negocios) Ahora le dedico una hora y el resto de tiempo a orar por los demás y Para la Gloria de Dios las ventas en mis negocios se han quintuplicado, que Grande y hermoso es el Señor.
Lo único que me duele hasta ahora es no haberlo conocido antes.
Yo antes Creía que Dios existía, mas no creía en su Palabra ya que no la practicaba.
Les pido que oren mucho por mi y por mi familia para que el señor nos siga sanando, ya que recién estoy empezando, soy un bebe para el señor y también porque voy a empezar estudios de teología para aspirar al diaconado permanente.
Tengo 36 años, mi esposa se llama Doris Lopez a la cual la amo con todo mi corazón .
Mis hijos son Diana Paola de 11 años , Roberto Andrés de 9 años, Juan Jose de 5 años y María Paula de 2 años y medio . Gracias Señor por mi familia.
Entre en esta pagina por casualidad, de pronto no estaba preparado para dar mi testimonio, pero si quieren lo puedo ordenar mejor, por favor me lo hacen saber, autorizo para que lo publiquen y espero que le sirva a muchos hermanos que están en esa situación en la que me encontraba hace 4 años.
Jesus te Ama
Que Dios los Bendiga por Esta hermosa y util pagina.

Oracion del Esposo o Esposa Por Su familia.

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ESPOSO/ESPOSA POR SU FAMILIA

Espíritu Santo, concededme para mí, para mi esposo(a) y para mis hijos,
aquellos dones divinos con que fortalecisteis a los Apóstoles; aquella gracia
poderosa que ilumina el entendimiento, mueve dulcemente la voluntad, y vence gloriosamente la concupiscencia.

Concédenos el don de una clara inteligencia, el conocimiento del bien y buena voluntad de ejercitarlo.

Tomad bajo vuestra divina protección a mis hijos; preservadlos de toda pasión vergonzosa; protegedlos, libradlos de caer en los lazos de la seducción con que el demonio intenta hacerlos caer en el pecado.

Hacedlos humildes, obedientes, honrados y temerosos de Dios; amantes de la verdad y de la religión.

Dadles gracia para vencer los vicios y pasiones.

Y a mi concededme la gracia y el acierto necesario para educarlos y dirigirlos y hacerme obedecer de ellos. Amen.

¿Qué son los sortilegios?

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Responde el P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.
Pregunta:

¿Qué son los sortilegios?

Respuesta:

El término viene de sortes legere, y es una forma de adivinación que se puede realizar de diversas maneras.

En cuanto a su licitud o ilicitud hay que distinguir: si se trata de las sortes divisoriae, por las cuales se establece, con el sortilegio, la conclusión de un pleito, es lícito, porque viene a ser un contrato al cual se someten ambas partes. Las sortes consultoriae por el contrario, por las cuales se indaga si una cosa se debe hacer o no, son pecado de superstición, si se espera la respuesta del demonio ; si se espera explícitamente de Dios la decisión, entonces existe el pecado de la tentación de Dios, a no ser que haya una inspiración divina, de lo cual existen ejemplos en la Sagrada Escritura. En una causa suficientemente grave, por necesidad o utilidad, agotados todos los demás medios, se puede recurrir a la suerte después de haber orado a Dios y protestado contra toda intervención del demonio.

Las sortes divinatoriae, por las cuales se trata de conocer una cosa oculta con medios inadecuados, son ordinariamente pecados graves de superstición, excepto en el caso de que haya inspiración de Dios o cuando el motivo sea solamente el juego y la curiosidad. Si entra tentación de Dios, entonces el pecado cambia de especie[1].

[1] Cf. 'Diccionario de Teología Moral', dirigido por el Cardenal Francesco Roberti (Ed. Litúrgica Española, Barcelona 1960), p. 1191.

Consejos Saludables- El alcohol: factor de riesgo para contraer VIH

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Una nueva investigación norteamericana parece echar luz sobre las relaciones entre el VIH y el alcohol. Este informe, publicado por The Lancet, asegura que aquellos países con un mayor nivel de pacientes con VIH tienen, al mismo tiempo, un alto consumo de alcohol.

Según la doctora Katherine Fritz, las propiedades del alcohol pueden explicar una parte de la ampliamente observada asociación entre el uso de alcohol y la conducta sexual riesgosa. Esto implicaría las relaciones sexuales sin una protección adecuada, las relaciones sexuales con distintas parejas y la comercialización del sexo.

Estudios pasados ya habían comprobado que el abuso de alcohol es común entre las personas VIH positivas. Como decíamos, aquellas personas que abusan de esta sustancia tienen más probabilidades de realizar conductas de riesgo. Por tal motivo, los investigadores creen que tienen un riesgo mayor de adquirir la enfermedad.

Como solución los investigadores proponen establecer estrategias como aquellas implementadas por los bares gays en Estados Unidos, durante la década del 90. Estos complementaron los programas para prevención del VIH con aquellos para combatir el abuso de alcohol.

Por otra parte, el abuso de alcohol también aumenta el riesgo de violencia sexual contra las mujeres (por parte de sus parejas). Por tal motivo los investigadores creen que también es necesario llevar a cabo más estudios sobre género y abuso de alcohol.

Sunday, March 20, 2011

Los Compadres.

Llega un compadre con otro compadre..

-Compadre! compadre!
-Digame compadre..
-Fijese que vengo muy preocupado..
-Pero porque compadre?
-Pues fijese que deje mi auto cerrado pero con las llaves dentro..
-Ah caray, pues si esta dificil. Ya llamo al cerrajero para que le abra las puertas?
-Pues si compadre, pero me dijo que llegaba hasta dentro de cuatro horas..
-Ah pues no se preocupe compadre, no es mucho tiempo..
-Pero hay una cosa que aun me preocupa mas..
-Pues que es compadre?
-Lo que mas me preocupa es de que mi familia se quedo encerrada en el auto compadre!

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Ah que compadre tan zonzo, jaja.

Saturday, March 19, 2011

DISCERNIMIENTO EN EL MINISTERIO DE SANACIÓN.

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P. Emiliano Tardif.

Señor Jesús, de nuevo te lo pedimos: envíanos tu Espíritu Santo, Espíritu de Verdad, Espíritu de Luz, de Amor, de Paz. Ven, Jesús, y ayúdanos a discernir con el poder de tu Santo Espíritu lo que viene de Ti y 10 que no viene de Ti, para que seamos guías seguros para tu rebaño, para las ovejas que Tú nos has confiado. A todos nos has llamado a ser en el mundo de hoy pastores de tus ovejas y necesitamos, Señor, que la luz de tu Espíritu y te lo suplicamos. Envíanos esa Fuerza de lo alto, envíanos ese Espíritu de Luz y de amor, para que seamos auténticos pastores de tu rebaño. Dios te salve, María...

Hermanos, en este día en que hablamos del ministerio de sanación y de liberación, hemos pensado que sería de mucha importancia dedicar esta primera reunión de la tarde sobre EL DISCERNIMIENTO, porque hay muchos errores que se cometen en nuestro apostolado, en nuestro ministerio de sanación y de liberación. Hay muchos errores posibles y nosotros tenemos una necesidad urgente de crecer en el discernimiento, de cara a la Renovación Carismática que surge como una sorpresa del Espíritu en la Iglesia. Debemos ejercitar un discernimiento espiritual que nos llevará a distinguir lo que viene de Dios y lo que no viene de Dios.

Y la problemática es que hay tantas manifestaciones, tantas intervenciones extraordinarias de Dios a través de carismas, de visiones, de inspiraciones, de acciones que llenan de estas mismas inspiraciones, de estos estados de consolación o de desolación, que pueden ayudarnos a descubrir la voluntad de Dios. Y el discernimiento de espíritus no es cierta habilidad, cierta capacidad de evaluación, cierta habilidad en evaluar. El discernimiento de espíritus trata de lo que tiene que ver con los espíritus. El discernimiento de espíritus responde a una única pregunta: ¿ cuál es la fuente del impulso que tengo ante una decisión? ¿Cuál es la fuente del impulso que tengo ante una decisión?

El discernimiento presupone prudencia, inteligencia, pero a veces las rebasa. Así, vemos cómo una persona muy unida con Dios puede tener gran discernimiento, sin ser la más inteligente.

¿ Cuál es la fuente del impulso que tengo ante una decisión? Esa fuente puede ser:

1°. Dios o sus ángeles.

2°. Puede ser Satanás o sus demonios.

3°. También puede ser el propio espíritu que puede estar sano o puede estar enfermo.

Y después de discernir de dónde viene lo que nos mueve, podemos actuar con más seguridad.

Y hay que notar que también después de una intervención de Dios o de sus ángeles, Satanás puede tratar de entrometerse y buscar hacernos daño. Así a Jesús en el desierto, a Jesús que estaba lleno del Espíritu Santo, Satanás le prometió riquezas y gloria "si te prosternas". Y Dios, hermanos, nos ha dado a todos capacidad para discernir, pero vamos a ver las formas de discernimiento.

HAY TRES FORMAS DE DISCERNIMIENTO

(comúnmente hablando)

1º Vemos que existe en todo ser humano normal, sano, existe un discernimiento natural, que viene de nuestra inteligencia, del ejercicio de nuestras facultades. Podemos todos los humanos ejercitar ese discernimiento natural y este discernimiento lo tiene todo ser humano normal.

2º También existe la segunda forma de discernimiento que es el discernimiento doctrinal, el arte cristiano de discernir. Un discernimiento que se adquiere con el estudio, con la reflexión y en la oración. El discernimiento doctrinal es lo que todos ustedes, todos nosotros debemos buscar y debemos perfeccionar. Sin ser especialistas, sin ser doctores en ninguna materia, todos los que quieren hacer algún apostolado necesitan tratar de adquirir, poco a poco, ese discernimiento doctrinal, que es un arte, que es una ciencia. Se va adquiriendo poco a poco, como vamos a explicarles después.

3º Y la tercera forma de discernimiento es el discernimiento carismático. Éste lo reciben algunos como un don gratuito, espontáneo, igual que el don de lenguas, el don de profecía, el don de sanación, el don de interpretación... todos estos carismas que el Espíritu está regalando a la Iglesia de hoy, son dones que se reciben gratuitamente. Así es el discernimiento carismático. Y el discernimiento carismático puede ser dado en una comunidad, a una persona particular, a dos o a tres, pero no es este discernimiento carismático que nosotros debemos buscar con tanto esfuerzo, porque se recibe gratuitamente. Debemos estar abiertos y si el Espíritu nos quiere dar un discernimiento carismático a veces en una dificultad especial, ¡aleluya!, lo agradecemos al Señor y le damos gracias, pero no podemos contar con el discernimiento carismático como una forma constante de actuar, como la persona que tiene don de profecía no habla siempre en profecía... A veces, el Espíritu puede impulsarte a dar una profecía, pero la mayoría de las veces tú hablas por tu cuenta y no impulsada por el Espíritu.

El discernimiento carismático puede ser que a veces venga a ayudarnos a solucionar un grave problema, pero no es un carisma que está siempre en acción. De manera que lo que quiero con ustedes explicar un poco más es el discernimiento doctrinal, el arte de discernir. Este discernimiento todos debemos buscarlo, adquirirlo, poco a poco, para nuestra vida personal y para nuestro apostolado.

El discernimiento espiritual siempre ha ocupado una posición central en la vida cristiana y existe una necesidad continua de discernir, de abrirnos al Espíritu y de discernir lo que Él quiere de nosotros, de ser sensitivos á las diversas maneras en que Él puede manifestarse. El Espíritu siempre habla, nosotros por nuestra parte debemos siempre desear escucharlo, más aún, debemos saber cómo escucharlo.

Nos decía el Cardenal Suenens en su libro "Un nuevo Pentecostés": "Creo con toda el alma que nos encontramos en presencia de una gracia de elección (hablando de la Renovación Carismática} , nos encontramos en presencia de una gracia de elección para la Iglesia, si es que acertamos en captarla, marcar su ruta desde el interior y preservarla de los falsos modos que no cesaba de suscitar en ella el maligno, consiguiendo en cambio, que penetre en ella (la Iglesia} como un renacer de primavera".

Es una gracia de Dios en la Iglesia la Renovación con tantos carismas para la edificación de la comunidad cristiana, pero si nosotros no aprendemos a discernir lo que viene de Dios y lo que no viene de Dios, hay un grave peligro de que nos dejemos engañar por falsificaciones y entonces surgen personas que empiezan a profetizar sin que sea una profecía impulsada por el Espíritu, una persona que comienza a dar Palabra de Ciencia que no son verdad, puede haber personas que pretenden discernir una cosa en una asamblea y no hay nada de ésto.

El discernimiento espiritual es difícil, pero el Señor nos invita, nos da una pista muy sencilla para comenzar siquiera a ejercitarlo. Cuando Él nos dice: "No hay árbol bueno que dé fruta mala, ni al revés, árbol malo que dé fruta buena. En efecto, todo árbol se reconoce por su fruto" (Luc. 6, 43} Este principio tan sencillo es un criterio de discernimiento espiritual que todos los carismáticos en su vida particular y en su comunidad, en su grupo de oración, por lo menos deberían saber: ver, analizar ,cuales son los frutos. No hay árbol bueno que de fruta mala.

Nos dice S. Pablo en la 19 a los Tesalonicenses (5, 19-21}: "No apaguen el Espíritu, pero examínenlo todo y quédense Con lo bueno". ¡Qué principio tan hermoso! Es un principio que vale oro. "No apaguen el Espíritu, pero examínenlo todo y quédense con lo bueno". Claro que no vamos a apagar el Espíritu, que no vamos a prohibir el ejercicio de los carismas, pero "examínenlo todo y quédense con lo bueno". Y cuando en su grupo de oración alguien comienza a inventarse con ese afán de profecía, a veces hay personas que tienen una facilidad poética muy grande y comienzan a hacer frases bonitas y comienzan a decir algo con un tono como si fuera una profecía , pero la asamblea se queda fría, vacía, y uno dice: "¡qué es lo que pasa, que cuando él tiene profecía a mí como que me molesta!" ¿Te molesta? Pregunta al otro si le molesta también, y pregunta al otro... y si a todo el mundo le molesta esa profecía..., hay que verificarlo todo y quedarse con lo bueno!... El Espíritu Santo cuando habla a la asamblea llega al corazón y el Espíritu Santo produce frutos buenos, no produce malestar, no produce esa inconformidad que vemos a veces cuando algunas personas comienzan a inventar... La falsificación es lo más peligroso en los carismas.

Y ¿ cómo vamos a saber si un carisma es auténtico o no ? Por los frutos. San Juan nos dice en su primera epístola (4, 1): "No crean a todos los que se dicen inspirados. Examinen los espíritus para ver si vienen de Dios". ¡Qué claro hablaba San Juan!: "No crean a todos los que se dicen inspirados".

Entonces, hay algunos criterios de discernimiento espiritual que nos van a ayudar a examinarlo todo y a quedarnos con lo bueno.

y el primer criterio nos lo da el Señor, es una pista excelente y sencilla: "No hay árbol bueno que dé fruta mala, ni árbol malo que dé fruta buena. En efecto, todo árbol se reconoce por sus frutos". y debemos saber nosotros si queremos caminar en la vida del Espíritu, si pretendemos vivir en el Espíritu, por lo menos debemos conocer cuáles son los frutos del Espíritu Santo, o mejor dicho, cuál es el fruto del Espíritu Santo. Pablo, en la epístola a los Gálatas (5, 22) nos dice: " ... En cambio, el fruto del Espíritu es AMOR". y después, Pablo sigue narrando más frutos que son como las ramas que salen del tronco, del árbol. El amor es el tronco y las ramas que salen del tronco son: alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí" .

Tratemos de ver si lo que está pasando en nuestra asamblea o en nuestra vida produce frutos buenos, si produce el fruto del Espíritu. Si lo que está pasando me da paz, me da alegría, me da comprensión... O si lo que me está pasando me da orgullo, si me da tristeza, si me da temor... Si lo que me está pasando no produce el fruto del Espíritu no puede venir del Espíritu Santo, puede venir del espíritu humano, del mío, o puede venir del espíritu maligno, pero no del Espíritu Santo. ¿Cuál es el fruto del Espíritu, entonces? Ver, juzgar el árbol por sus frutos.

Y un segundo criterio es juzgar si la manifestación del Espíritu viene de acuerdo con el mensaje de la Alianza, es decir, el Espíritu Santo nunca se contradice. Todo el contenido de la Biblia, el mensaje de la Alianza, nos lo dio el Espíritu Santo del Señor, y el Espíritu Santo HOY no puede venir a decir algo al pueblo de Dios que contradiga aunque sea en una palabra el contenido de la Biblia, imposible, el Espíritu Santo no se contradice. Tengo que ver, sea en la profecía o en el mensaje o en la palabra de conocimiento que recibió una persona, si lo que me dice está de acuerdo con la Palabra de Dios o no; y voy a ver si conozco o no un poco la Biblia, este es el primer conocimiento que todos los carismáticos deberían buscar: conocer la Palabra de Dios, leer la Biblia, meditarla, volverla a leer... Para saber qué es lo que nos ha dicho el Espíritu Santo en la Biblia y ver si lo que nos está pasando está de acuerdo con la Palabra de Dios o si en algo contradice la Palabra de Dios.

También, otro criterio es nuestra actitud con Jesucristo. Ustedes aquí no sé si tienen sectas o no, como los testigos de Jehová, que dicen que Jesucristo fue un gran profeta pero no es Hijo de Dios, como los mahometanos que tampoco aceptan que Jesucristo es hijo de Dios... y sin embargo, nos dice Jesucristo en el Evangelio: "Yo soy el Camino, nadie va al Padre sino por mí". Tenemos en Nueva York una nueva secta que nosotros llamamos "los discípulos de Moon", los munistas, y ellos invocan a Dios Padre, invocan al Espíritu Santo, pero dicen que Cristo fue un gran profeta que murió y que el Mesías es Moon, ese surcoreano que vive en Nueva York, un multimillonario, que se divorció varias veces, y ahora se declaró "el Mesías" y tiene muchos discípulos en América latina y en Francia, en Europa... Ya son millones los discípulos de Moon... Entonces, ellos no aceptan a Jesucristo como Hijo de Dios, dicen que Jesucristo fue un gran profeta, pero que Moon es el Mesías hoy. Y nos dice Jesucristo: "YO SOY EL CAMINO, NADIE VA AL PADRE SINO POR MI". Nuestra actitud con Jesucristo nos ayuda a discernir si la decisión que estamos tomando realmente viene del Espíritu Santo o si puede ser impulsada por el espíritu de la mentira.

Una de las condiciones más importantes para el ejercicio del discernimiento espiritual es un contacto constante y sincero con la Palabra de Dios. Y si un consejo podemos darles a los hermanos de la Renovación es que se alimenten de la Palabra de Dios, que la estudien, que traten de seguir alguna clase de orientación bíblica para conocer más y más el contenido de la Revelación, para orientar sus propias vidas con seguridad.

Otra condición para un discernimiento correcto es la oración. La oración nos pone en condición de ventaja para buscar la voluntad de Dios. La persona que ora mucho claro que va a recibir más orientación, más luz del Señor, que el otro que no se preocupa por buscar la voluntad de Dios a través de la oración.

Y otra condición es la libertad de espíritu. Para el ejercicio de los carismas se necesita mucha libertad de espíritu, y para discernir también. En algunos grupos carismáticos, (no sé si aquí, hemos visto que sucede en nuestro país) personas que animaban grupos de oración grandes y el dirigente o la dirigente no se atrevía a corregir a Fulana porque daba profecías que todo el mundo sentía que no eran del Señor, pero como era una gran señora profesora en la Universidad y que sabía mucho, no se atrevían a corregirla. Y eso todo el mundo sentía que no era del Señor, y que le faltaba al dirigente libertad. No podemos permitir que pase cualquier cosa si es Fulano quien lo dijo y no me atrevo a decírselo "porque él estudió más que yo". Necesitamos libertad de espíritu para corregir a los que se están equivocando y necesitamos libertad para nosotros ejercitar un carisma. Porque si yo me preocupo mucho por lo que van a decir los otros y tal vez se van a burlar de mí o me van a criticar, jamás voy a abrir la boca para dar una profecía... Yo recuerdo lo que le pasó a un profesor de Universidad, de X, que recibió una noche en una asamblea de oración donde había unas quinientas personas el don de profecía. Él era un profesor en Orientación en la Universidad y él recibió la profecía pero no quería abrir la boca, porque la profecía a él le parecía imposible dar lo que el Señor le estaba dando, y la profecía comenzaba con estas palabras: "Yo soy el Señor". Y él pensaba: "Si yo comienzo diciendo esto me van a decir que estoy loco", y él no quería abrir la boca. Y fa profecía venía impulsada por el Espíritu y él con ese temor a lo que van a pensar los demás, él no quería soltar la profecía. Total, él nervioso y estaba al final de la asamblea de oración casi temblando, porque era una profecía impulsada con mucha fuerza y él no la daba. Y al final, abrió la boca y comenzó la profecía que comenzaba con esa palabra: "Yo soy el Señor" y era el Señor que nos hablaba, pero era una profecía tan hermosa que él durante dos minutos habló con tanto poder y fuerza en la asamblea, y al final había por lo menos veinticinco o treinta personas que estaban llorando en la asamblea. Porque la palabra de Dios es operante en los que creen, es eficaz, y cuando una profecía es auténtica Palabra de Dios actúa y a veces sana corazones heridos, corazones rotos. La Palabra de Dios actúa y a veces es tan fuerte que algunos la reciben con una emoción muy fuerte y empiezan a llorar y lo que pasó en aquella ocasión es que era una profecía de consuelo para muchas personas de la asamblea y tocó sus corazones tan fuertemente que sentían eso que dicen los discípulos de Emaús: "Acaso nuestro corazón no ardía cuando Él nos hablaba?"

Cuando es Palabra del Señor y llega al corazón, sucede a menudo que hay un fruto de san ación interior o de arrepentimiento, un cambio de mentalidad... y por eso él, al dar la profecía que venía del Señor, fue un instrumento para que el grupo cambiara. Pero si no tiene libertad de espíritu y si no quiere abrir la boca y dar esa profecía que le da el Espíritu del Señor ¿qué va a pasar? Es lo que dice San Pablo: "No apaguen el Espíritu". Y en muchos sitios se apaga el Espíritu, en muchos países se apaga el Espíritu. Es decir, que es posible recibir carismas del Espíritu y no ponerlos al servicio del pueblo de Dios. Se apaga el Espíritu y da pena.

Yo conozco un grupo de oración que tenía carismas hermosos y donde el Señor se había manifestado en sanaciones interiores, en sanaciones físicas, en profecía, en cantos en lenguas, en mensajes... y resulta que un día nombraron en la parroquia a un sacerdote muy intelectual y muy cerebral que no quería nada de esto, pero él iba a la asamblea de oración porque siendo el Párroco se sentía como obligado a estar presente. y resulta que como él no quería nada de esto y a la gente le decía que eran invenciones suyas, poco a poco la gente fue dejando de profetiza, fueron dejando de cantar en lenguas, dejaron incluso de orar por los enfermos, no daban palabras de ciencia para no ser burlados por el párroco, y ya era una Hora Santa vieja la que había en la Iglesia, ya no había grupo de Renovación Carismática porque estaban apagando al Espíritu y no había manifestación alguna de esa presencia del Espíritu. Y da pena, hermanos, que con el pretexto de juzgarlo todo algunos exageran y no permiten manifestaciones del Espíritu, y otros con el deseo de dar mucha libertad a la asamblea dejan pasar todo y no ejercitan un discernimiento correcto y entonces hay mucha falsificación. Y si nosotros no lo cuidamos, las falsificaciones son capaces de hacer un daño grande a nuestras comunidades carismáticas, tanto que si toleramos las falsificaciones sin decir nada, la gente poco a poco se va a desilusionar y va a dejar de ir a la asamblea, va a dejar de participar en las actividades de la comunidad y van a decir: "son una pandilla de locos", porque cada uno hace lo que quiere y nadie tiene criterio para discernir, nadie está frenando lo que no viene de Dios...

Yo recuerdo cuando estuvimos dando un Retiro en Nicaragua, encontramos ahí una cosa muy helada, ellos no habían tenido la suerte de recibir retiros de la Renovación en Managua, pero tenían grupos que habían comenzado y habían ido caminando a su manera. Y entonces, hemos visto cómo una señora se daba la tarea de interpretar toda una oración en lenguas; alguien estaba orando en lenguas, y ella estaba aliado interpretando a su manera todo... Cuando sabemos que una oración en lenguas no se interpreta, lo que se interpreta es el mensaje en lenguas. Pero la oración en lenguas no se interpreta. Cuando nos ponemos a orar en lenguas todo el mundo, no hay que buscar interpretación, de verdad que no. Dice San Pablo que "el que ora en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios". Y en ese grupo de oración, cuando alguien oraba en lenguas, ella "lo interpretaba", lo inventaba todo, porque no era ningún mensaje que se estaba dando, estaban orando en lenguas... y tuvimos que corregirles esto. Pero, a través de sus interpretaciones, ella había dicho que teníamos que pasar los tres días en Managua, que no fuéramos a otro sitio donde habíamos quedado, sino que nos quedáramos en Managua centralizándolo todo y lo "interpretaba" ella inventándolo después de una oración en lenguas. Y la gente lo creía!... Y yo les dije: "Vamos a ver si el Señor tiene razón, nosotros vamos a ir a la otra ciudad, y si el Señor no quiere nos lo impedirá, pero llegamos a X y tuvimos tantas bendiciones que no tuvimos duda de que era la voluntad de Dios que fuéramos allí. Y entonces, algunos se van porque dicen: "Es todo demasiado complicado", y pierden una bendición grande que se está derramando en la Iglesia. Los dirigentes debemos aprender a crecer en el discernimiento, a ver los frutos, a juzgar lo que está pasando con los carismas, y si hay frutos bien, y si no es que no era del Señor. Este principio tan sencillo hay que ejercitarlo.

Yo recuerdo que en mi parroquia había un catequista de unos veinte años de edad y estaba fascinado con la Palabra de Ciencia, él encontraba eso fantástico. Cuando comenzamos a anunciar alguna sanación en la asamblea de oración a él eso le encantaba y quería recibir ese carisma. Y entonces, una noche en su grupo de oración, después de orar por los enfermos comenzó a anunciar que uno se sanaba del hígado y otro se sanaba del corazón y que otro se sanaba de mala circulación de la sangre... y la gente estaba fascinada, y decía: "Ya tenemos a uno que tiene Palabra de Ciencia, ¡qué maravilloso!" Y a la semana siguiente, al llegar a la asamblea de oración estaban deseosas de oír testimonios y ¡NADA!, No se había sanado nadie, y comenzaron a dudar. Y entonces, él de nuevo se atrevió a dar otras palabras de ciencia, inventándolas; él pensaba que con decir que alguien se sanaba de cáncer se iban a sanar ¡imagínense! Tuvimos que ir al grupo de oración porque ya se estaba destruyendo y decirle: "¡Cállate, tú no tienes derecho a dejar a Dios como mentiroso! ¡Lo que tú estás diciendo no viene del Espíritu!".

¿Cómo vamos a saber si viene del Espíritu o no? Por los testimonios, en un caso así, por los frutos. Si no hay fruto, díganle a la persona: ¡Cállate, que el Señor no habla mentiras! El Señor no va a anunciar una cosa y no hacer nada! Y es muy difícil en nuestros grupos de oración crecer si no ponemos un poco de disciplina con estos principios sencillos, "juzgadlo todo y quedarse con lo bueno". Eso es sencillo, ¿verdad? Pero hay que hacerlo.

Entonces, el discernimiento natural - como les dije- es el sentido común. Eso lo tiene todo el mundo que tiene una inteligencia normal, que no está enfermo. Pero puede un ser humano no tener sentido común; hay personas que enferman y pierden "el norte" y ya no tienen sentido común y no podemos fiarnos de lo que dicen... Yo recuerdo que en un manicomio en X, había una sala donde estaban trabajando los locos, porque no estaban tan mal como para no trabajar, podían hacer algo. Y estaban en una sala dos locos pintando, y uno de ellos estaba en una escalera pintando una pared y el otro estaba abajo sujetando la escalera. Iban trabajando muy bien, pero llegó un momento en que el de abajo le dijo al loco de arriba: "agárrate de la brocha, que yo voy a cambiar la escalera". Entonces, ¿qué le faltaba? Le faltaba discernimiento natural, ¡ustedes se imaginan!... El discernimiento natural lo tiene todo ser humano normal, si no está enfermo.

El discernimiento doctrinal lo podemos adquirir poco a poco, a través del estudio de la Palabra de Dios, a través de la reflexión, juzgando el árbol por sus frutos... Eso es lo que nosotros debemos buscar. Y no juzgar como para criticar, como para levantar chismes y sembrar discordia, sino para ser buenos pastores del rebaño. Debemos tomar nuestras responsabilidades pastorales en la comunidad, en el grupo, en nuestra vida también, aprender a juzgar por los frutos. Si la decisión que estoy tomando me está causando gozo, alegría, si me da paz... puede ser que esa decisión la esté tomando realmente inspirado por el Espíritu del Señor. Pero si lo que estoy haciendo me produce tristeza, amargura...; si tomo una decisión y me sale muy mal, tal vez esa decisión no es lo que el Señor quería, hay que ver los frutos.

Y nosotros tenemos que estudiar un poquito también el discernimiento carismático, porque es uno de los carismas que se está renovando en la Iglesia de hoy. Y el discernimiento carismático es algo tan nuevo que un gran especialista en cuestiones de discernimiento, que vino de España a Santo Domingo, un sacerdote de mucha fama que fue a Santo Domingo a dar conferencias a los religiosos de muchas Congregaciones, sobre la vida espiritual y el discernimiento, ni mencionó el discernimiento carismático, porque parece que él estudió mucho el discernimiento doctrinal pero el discernimiento carismático es algo que se está renovando ahora en la Iglesia. Es uno de los carismas que el Espíritu nos está regalando, que está renovando a la Iglesia, y algunos ni lo mencionan, como que no han vivido esa experiencia todavía. Pero, créanlo, es una realidad.

Sin embargo, el discernimiento carismático siempre debe que estar sometido a un discernimiento doctrinal. En el sentido de que aunque el Espíritu te dé un discernimiento bien claro que te llena la mente, un discernimiento sobre una realidad que pasa, tú vas a ver si es realmente del Espíritu o no, juzgando por los frutos. Si no, tú no puedes tener seguridad de si fue tu imaginación o si fue el Espíritu que te impulsó a tomar esa decisión.