Tuesday, August 30, 2011

LAS MANOS NOS AYUDAN A CELEBRAR

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Lo que celebramos en la liturgia -la gracia que nos concede Dios y
nuestra respuesta de fe- no lo expresamos sólo con palabras, silencios o canto. También el cuerpo nos ayuda con su lenguaje. Y en concreto, las manos con el suyo.

Como en la vida nos servimos de ellas para saludar o despedir o pedir
o señalar, asi un sacerdote que impone las manos sobre el pan y el vino, o una persona que ora a Dios elevando los brazos, expresan de un modo muy plástico lo que sucede en lo interior.

"Alzaré las manos invocándote"


Unas manos elevadas hacia el cielo son un gesto muy expresivo de
súplica o de alabanza o de angustia, el símbolo de todo un ser que tiende a Dios: "toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote (Sal 62,5).

¡Qué bien acompañan a las palabras del Padrenuestro unas manos
dirigidas a Dios! Manos abiertas y vacías, con las palmas hacia arriba:
que reconocen su pobreza y muestran su esperanza. No nos
presentamos ante él cargados de dones. Humildemente, le estamos
diciendo con el lenguaje de las manos nuestra confianza de hijos.
Por eso es tan expresivo recibir la comunión del Pan en la mano
abierta, "haciendo de una mano como un trono para la otra, como si fuera esta a recibir a un rey", como explicaba hacia el año 380 san Cirilo de Jerusalén. Es un gesto que hacemos, no "cogiendo" por nuestra cuenta la comunión, sino "recibiéndola" por la mediación de la Iglesia, de manos del que distribuye el Cuerpo de Cristo, mientras contestamos al breve diálogo: "El Cuerpo de Cristo. Amén".

La señal de la cruz sobre nuestro cuerpo


¡Cuántas veces trazamos sobre nosotros mismos la señal de la Cruz!
Cuando damos inicio a la misa o a la oración o el viaje, cuando vamos a escuchar el evangelio ("¡a ver si nos entra!"), cuando recibimos la
bendición al final de la misa (el sacerdote la envía a todos en forma de
cruz, y cada uno de nosotros nos la apropiamos), cuando el sacerdote
nos da la absolución...

Es un movimiento sencillo y expresivo. Por una parte, hacemos con
nuestras manos un gesto que recuerda la cruz, el signo más
característico de los cristianos. Y, por otra, la trazamos sobre nuestro
cuerpo, deseando que la salvación de Cristo nos envuelva
completamente.

Unas manos que golpean el pecho


Uno de los gestos penitenciales más clásicos es el de golpearnos el
pecho con nuestra mano, abierta o cerrada. Es lo que hacia el publicano
humilde que, cuando oraba en el Templo, "se golpeaba el pecho
diciendo: oh Dios, ten compasión de mi, que soy un pecador". Cuando
rezamos el "Yo confieso", hacemos nosotros lo mismo mientras decimos "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa". Golpearse el pecho es reconocerse débil y pecador, apuntando a nuestro mundo interior, que es donde sucede el mal.

La importancia de tocar


Muchas veces, en nuestra celebración, se hace el gesto de tocar algo o
a alguien con nuestras manos:

* en el Bautismo se traza la señal de la cruz sobre la frente del niño, y
se le unge con óleo en el pecho y en la cabeza;

* en la Confirmación, el obispo impone las manos y unge la frente del
confirmado: el que hace de padrino, coloca la mano sobre su hombro, y el
obispo le da un abrazo o un beso;

* el que proclama el evangelio, toca con su mano el libro y luego se
santigua a si mismo, como deseando que haya un trasvase";

* para el momento de la absolución, se ha recuperado el gesto de la
imposición de las manos sobre la cabeza del penitente;

* los novios se dan el mutuo "si" mientras se cogen de las manos,
como signo de entrega y fidelidad..

La imposición de las manos


Uno de los gestos más significativos en la liturgia es el de la imposición
de manos. Es un gesto plurivalente. Depende de las palabras que le
acompañan:

* cuando se hace en el sacramento de la Reconciliación se oye "yo te
absuelvo de tus pecados";

* cuando el sacerdote las extiende sobre el pan y el vino, dice: "envía,
Señor, tu Espiritu sobre este pan y este vino";

* cuando el obispo ordena con este gesto a un diácono o a un
presbítero o a otro obispo, dice: "envía, Señor, la fuerza de tu Espiritu,
sobre estos siervos tuyos";

* los sacerdotes que concelebran la misa, extienden sus manos hacia el
pan y el vino, invocando sobre ellos al Espiritu Santo;

* también es el gesto que expresa mejor la bendición solemne, al final
de la misa, como transmitiendo a todos la gracia de Dios.

Las manos expresan el gesto de paz


Antes de comulgar, somos invitados a "darnos fraternalmente la paz".
Es un gesto que indica una cosa sencilla y profunda a la vez: no podemos acudir a la mesa común a la que nos invita el Señor, si no estamos en actitud de paz y fraternidad con los demás. El gesto con el que solemos expresar esta paz es el de estrechamos la mano con los más cercanos.

Es un gesto de unidad, de fraternidad, incluso de perdón. Y nos recuerda que los cristianos estamos continuamente en estado de "paz en construcción".

* * * * *

La liturgia pasa también por las manos. Manos que se juntan en actitud
de recogimiento y oración, palma contra palma o entrelazando los dedos.

Manos que se dejan lavar para simbolizar la pureza interior. El lenguaje
de unas manos que tocan, que toman posesión, que transmiten, que
saludan, que se lavan, que estrechan la mano del hermano, que reciben al Señor en la comunión...

Claro que lo principal es lo interior, y debemos evitar la rutina y el hacer
los gestos mecánicamente, sin expresividad. Pero, si hacemos bien esos gestos, las manos nos ayudan a expresar ese encuentro misterioso con Dios.

No deberíamos sentir vergüenza de manifestar exteriormente nuestras
actitudes de fe: por ejemplo, cuando nos invitan a decir el Padrenuestro
con las manos elevadas. Todo será poco para que nuestra oración sea
consciente y alimentadora de nuestro fe.

LA IMPOSICIÓN DE MANOS


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Uno de los gestos más repetidos en la celebración de los Sacramentos
es la imposición de manos.

Es éste un gesto en verdad polivalente, con la elocuente expresividad de unas manos que se extienden sobre la cabeza de una persona o sobre una cosa, a ser posible con contacto físico. Puede indicar perdón,
bendición, transmisión de fuerza... Su sentido queda concretado por las
palabras que le acompañan en cada caso: "yo te absuelvo de tus pecados", "envía, Señor, tu Espíritu sobre este pan y este vino", "envió Señor la fuerza de tu Espíritu sobre estos siervos tuyos"...

La mano ha sido siempre símbolo de la fuerza, del trabajo, de la
comunicación interpersonal: la mano de Dios que obra proezas, la mano
del hombre que manda, que pide, que toca, que comunica... La mano que
quiere expresar la transmisión de algo invisible.

El modo mejor para captar el sentido de la imposición de manos es
repasar, aunque sea brevemente, los pasajes bíblicos del A.T. y del N.T.
en que este gesto es empleado, y también su realización actual en los
Sacramentos.

Su sentido en el A.T.

En verdad este signo lo hemos heredado del lenguaje simbólico de
Israel en el que es muy variado el significado que se le da.
A veces significa bendición. Así Jacob bendice a sus nietos Efraím y
Manasés, los hijos de José, "extendiendo su diestra y poniéndola sobre la
cabeza de Efraím, y su izquierda sobre la de Manasés", mientras
pronunciaba las palabras de bendición: "Dios... bendiga a estos
muchachos, y multiplíquense y crezcan en medio de la tierra" (Gen 48,
14-16). También Aarón, en su calidad de sacerdote, "alzando las manos
hacia el pueblo, le bendijo" (Lev 9,22).

Otras veces el gesto quiere indicar la consagración para una tarea, la
designación de una persona para una misión. Moisés, por ejemplo, y por
encargo de Yahvé, eligió a Josué como sucesor suyo, y delante de todo
el pueblo "le impuso su mano" y le transmitió las órdenes divinas, para
que condujera a su pueblo con autoridad (Núm 27,18-23). Por eso se
podrá decir después: "Josué estaba lleno del espíritu de sabiduría,
porque Moises le había impuesto las manos" (Deut 34,9).

Con frecuencia la imposición de las manos tiene un tono sacrificial. Se
hace el gesto, por parte del sacerdote o de los asistentes, sobre la
cabeza del animal que va a ser sacrificado. Es algo más que el mero
señalar: de alguna manera se quiere indicar que las personas se quieren
identificar con el animal ofrendado a Dios (cfr., por ejemplo, Lev 1,4; 3,2;
4,15 8,14.18.22). El rito más solemne sucede en la fiesta de la Expiación
cuando un macho cabrío es enviado al desierto "cargado con los pecados
del pueblo, cosa que se simboliza con la imposición de manos:
"imponiendo ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, hará
confesión sobre él de todas las iniquidades de los hijos de Israel y de
todas las rebeldías y todos los pecados de ellos, y cargándolas sobre la
cabeza del macho cabrío, lo enviará al desierto" (Lev 16,21-22).

El gesto simbólico significa, pues, según las circunstancias, la
invocación de los dones divinos sobre una persona, su designación y
consagración para una tarea oficial, la elección y consagración de una
ofrenda sacrificial, la comunicación de poderes y fuerzas...

La imposición de manos en el N.T.

En el N.T. la acción de imponer sobre la cabeza de uno las manos tiene
también significados distintos, según el contexto en el que se sitúe.
Ante todo puede ser la bendición que uno transmite a otro, invocando
sobre él, en último término, la benevolencia de Dios. Así Cristo Jesús
imponía las manos sobre los niños, orando por ellos (Mt 19,13-15) En los
textos paralelos se dice que la gente le presentaba los niños "para que
los tocara", y él "abrazaba a los niños y los bendecía imponiendo las
manos sobre ellos" (Mc 10,13-16): la imposición era, pues, también
contacto fisco. La despedida de Jesús, en su Ascensión, se expresa
también con el mismo gesto: "alzando sus manos, los bendijo" (Lc 24,50).

Es una expresión que muy frecuentemente va unida a la idea y a la
realidad de una curación. Jairo pide a Jesús: "mi hija está a punto de
morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se cure y viva" (Mc
5,23). Le presentan al sordomudo de la Decápolis "y le ruegan que
imponga sus manos sobre él" (Mc 7,32), y asimismo al ciego de Betsaida:
"le impuso las manos y le preguntó... después le volvió a poner las manos
en los ojos y comenzó a ver perfectamente" (Mc 8,23-25). Era el gesto
más repetido en las curaciones: "todos cuantos tenían enfermos de
diversas dolencias se los llevaban, y poniendo él las manos sobre cada
uno de ellos, los curaba" (Le 4,40). No es de extrañar que la expresividad
del signo se prolongue en el encargo que Jesús hace a sus discípulos:
"los que crean... impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán
bien" (Mc 16,18). Pablo, que fue curado precisamente por la imposición
de manos por parte de Ananías (Act 9,17), curará a su vez al padre de
Publio: "entró a verle, hizo oración, le impuso las manos y curó" (Act
28,8-9).

El Espíritu de Dios se da a una persona o a una comunidad íntima y
misteriosamente. Pero por lo general hay un signo exterior que expresa
esta donación, y a la vez la mediación eclesial. Es el caso de los
bautizados de Samaria, que reciben la visita de los apóstoles Pedro y
Juan para completar su iniciación cristiana: "les impusieron las manos y
recibieron el Espíritu Santo" (Act 8,17). Lo mismo sucedió con los
discípulos de Efeso, "habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre
ellos el Espiritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar"
(Act 19,6).

Imponer las manos sobre la cabeza de una persona significa, en otros
varios pasajes, invocar y transmitir sobre ella el don del Espíritu Santo
para una misión determinada. Así pasa con los elegidos para el ministerio
de diáconos en la comunidad primera: "hicieron oración y les impusieron
las manos" (Act 6,ó). Pablo y Bernabé son elegidos y enviados por la
comunidad a una nueva misión apostólica: es un momento importante en
la historia de la primitiva comunidad. El gesto es expresivo: "después de
haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron" (Act
13,3). Por eso Pablo podrá recordar a otro ministro de la comunidad,
Timoteo, el gesto sacramental que estaba en la raíz de su misión: "no
descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención
profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros"
(1 Tim 4,14; cfr.2 Tim 1,6).

También aquí es polivalente el gesto simbólico, pero siempre expresivo
de una transmisión de algo oculto: una bendición, el don del Espiritu, la
fuerza divina para una misión, la curación espiritual y corporal...

Asi puede terminar su estudio sobre la imposición de las manos un
autor como Coppens, en 1925, con estas palabras: "la imposición de
manos es un antiquísimo rito de bendición y consagración que expresa la
toma de posesión por Dios de una persona o de una cosa, y por la que
queda llena del Espiritu Santo".

La imposición de manos en nuestros Sacramentos

Ha sido larga la lista de citas. Pero creo que vale la pena para darnos
cuenta de las raíces y del significado profundo de este gesto que
repetimos en nuestra celebración.

Actualmente todos los Sacramentos han incorporado, con mayor o
menor centralidad, la imposición de manos en su lenguaje simbólico, lo
cual, a la vista de su sentido bíblico, no es de extrañar.

Como dice la monición del gesto en el Rito de la Confirmación: "la
imposición de manos es uno de los gestos que aparecen habitualmente
en la historia de la salvación y en la liturgia para indicar la transmisión de
un poder o de una fuerza o de unos derechos".

En el Bautismo, la imposición de manos puede sustituir a la primera
unción, la que está señalada para antes del bautizo. Las palabras que la
ilustran son claras: "Os fortalezca el poder de Cristo Salvador"

El Ritual de la Confirmación le da más relieve

A pesar de que, por decisión de Pablo VI, el rito sacramental
propiamente dicho es la unción, sin embargo "la imposición de las manos,
aunque no pertenece a la validez del sacramento, tiene gran importancia
para la integridad del rito y para una más plena comprensión del
sacramento" (n. 9). "Por la imposición de las manos sobre los
confirmandos hecha por el Obispo y por los sacerdotes concelebrantes,
se actualiza el gesto bíblico, con el que se invoca el don del Espiritu
Santo de un modo muy acomodado a la comprensión del pueblo cristiano"
(n. 9).

La oración con la que el Obispo acompaña la imposición de las manos
le da este significado: "Dios todopoderoso... escucha nuestra oración y
envía sobre ellos el Espíritu Santo, llénalos de espíritu de sabiduría..."

Hay dos momentos en la celebración de la Eucaristía en que el gesto
simbólico tiene particular énfasis.

Ante todo, cuando el presidente, en la Plegaria Eucarística, invoca por
primera vez al Espiritu (epíclesis), extendiendo sus manos sobre el pan y
el vino: "santifica estos dones con la efusión de tu Espiritu". La segunda
invocación del Espíritu, hacia el final de la misma Plegaria, esta vez sobre
la comunidad, aunque es evidente su paralelismo con la primera, no suele
acompañarse del clásico gesto.

Sí, en cambio, en la bendición final cuando se quiere hacer con más
solemnidad. La triple invocación de bienes sobre la asamblea queda así
muy bien subrayada por una imposición de manos hacia ella.

Ha sido una novedad el que también se recuperara para el sacramento
de la Penitencia la imposición de manos.

En vez de hacer sólo la señal de la cruz sobre el penitente, ahora el
sacerdote pronuncia las palabras del perdón, "yo te absuelvo..." con la imposición de las manos. Y esto no sólo en la forma C, cuando la absolución es colectiva, sino también en la A y en la B, cuando se absuelve a cada penitente en particular: "extendiendo ambas manos, o al menos la derecha, sobre la cabeza del penitente".

Es un gesto muy expresivo de la reconciliación que el ministro de la
Iglesia, personificando a Cristo, concede al penitente.

El que la Unción de enfermos también incluya la imposición de manos
es consecuente con todo lo que hemos visto en el N.T. La curación de los enfermos se acompañaba, tanto por parte de Cristo como de los apóstoles, de la oración y de la imposición de manos.

Cuando el sacerdote, después de las letanías de invocación, impone la mano sobre la cabeza del enfermo, está en realidad prolongando y visibilizando la fuerza salvadora de Cristo sobre un cristiano que necesita en estos momentos de modo particular su apoyo y su gracia.

Tal vez el sacramento en que más énfasis tiene la imposición de las manos es el del Orden.

El Obispo las impone sobre la cabeza de cada uno de los que van a
recibir el presbiterado. Luego, todavía con las manos extendidas hacia
todos ellos, pronuncia la oración consecratoria: "Te pedimos... que
concedas a estos tus siervos la dignidad del presbiterado, infunde en su
interior el Espíritu Santo...".

Es una clarísima acción simbólica de la transmisión de la gracia y de la
misión ministerial en la Iglesia.

También el Matrimonio conoce la imposición de las manos. Después del
Padrenuestro, el sacerdote extiende sobre los novios sus manos y dice su
oración: "extiende tu mano protectora sobre estos hijos tuyos... cólmales
de tus bendiciones" (fórmula 2), "descienda, Señor, sobre ellos tu
abundante bendición" (fórmula 3).

Don de Dios y mediación eclesial

Gesto plástico, intuitivo, el de la imposición de manos.
Fácil de comprender en el contexto de un sacramento, aunque no sea
ahora una acción muy repetida fuera de él.

Estupendo binomio: la mano y la palabra. Unas manos extendidas hacia
una persona o una cosa, y unas palabras que oran o declaran. Las
manos elevadas, apuntando al don divino, y a la vez mantenidas sobre
una persona o una cosa, expresando la aplicación y atribución del mismo
don divino a estas criaturas. Optimo lenguaje simbólico para significar la
eficacia de un sacramento.

Por una parte, la imposición de manos nos educa para reconocer que
en todo momento dependemos de la fuerza de Dios, que invocamos
humildemente. Es la iniciativa de Dios, sus dones continuos, la fuerza de
su Espíritu Santo, lo que nos recuerda este gesto.

Y a la vez, porque lo está realizando un hombre, normalmente un
ministro de la comunidad, nos hace darnos cuenta también de que los
dones de Dios nos vienen en y por la Iglesia: nos educa a apreciar la
mediación eclesial, su intercesión maternal. La Iglesia es siempre el "lugar
donde florece el Espiritu", la esfera en que nos alcanza su acción
vivificadora.

La mano poderosa de Dios que bendice, que consagra, que inviste de
autoridad, es representada sacramentalmente por la mano de un ministro de la Iglesia, extendida con humildad y con confianza sobre las personas
o los elementos materiales que Dios quiere santificar.

Cuando el ministro repite este gesto simbólico, debería sentir toda la
densidad del momento: él se convierte en instrumento de la transmisión misteriosa de la salvación de Dios sobre ese pan y vino de la Eucaristia, sobre ese pecador arrepentido, sobre los enfermos, sobre los ordenandos...
Y cuando los fieles ven cómo el sacerdote realiza esta acción tan gráfica, deberían también alegrarse y sentirse interpelados, porque el rito
sacramental les está asegurando que está siempre viva la cercanía de Dios y que sigue actuando sobre nosotros en todo momento el Espiritu Santo, "Señor y dador de vida".

Sunday, August 28, 2011

Oración por la Curación Interior

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Señor Jesús, tu has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado. Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu corazón de Buen Pastor.

Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación. Cura, Señor, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.

Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia Viviente entre nosotros. ¡Amén!

ORACIÓN DEL ENFERMO

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¡Oh Dios!, de mi debilidad y mi fortaleza,
de mi tristeza y de mi alegría,
de mi soledad y compañía,
de mi incertidumbre y esperanza.

En la noche de mi enfermedad
me pongo en tus manos de Padre:
Alumbra esta oscuridad con un rayo de tu Luz,
abre una rendija a mi esperanza,
llena con tu Presencia mi soledad.

Señor, que el sufrimiento no me aplaste,
para que también ahora
sienta el alivio de tu Amor
y sea agradecido a la generosidad
de cuantos sufren conmigo.

Amén

¿Cuales son los beneficios de el Nopal?


¿Cuales son los beneficios de el Nopal?

El Nopal contiene vitaminas a, Complejo b, c, minerales, Calcio, Magnesio, Sodio, Potasio, Hierro y fibras en lignina, celulosa, hemicelulosa, pectina, y mucílagos. Contiene 17 aminoácidos que ayudan a eliminar toxinas.

Por más de 12.000 años el cacto fresco del Nopal se ha consumido para sus calidades alimenticias y curativas. Solamente recientemente, en los 20 años pasados, la ciencia moderna ha estado interesada verdad en la investigación de las características notables de la planta medicinal del Nopal.

El Nopal es variedad vegetal de cactus alimenticio de la especie Opuntia ficus-indica. Conocido como Nopal verde, esta variedad tradicionalmente consumida desde la antiguedad, se ha recomendado recientemente para combatir un arsenal extenso de desordenes metabólicos, cardiovasculares y digestivos. Esta variedad original y auténtica de la pera espinosa del Nopal; requiere un clima y el tipo del suelo que es único a su lugar de nacimiento - las altas montañas volcánicas de México - proporcionar las características curativas bioactivas más importantes del Nopal.

Las culturas mexicanas antiguas, que vivian en las regiones volcánicas de la alta montaña, adoptaron el Nopal como alimento curativo y atesoraban original esta variedad de la alta montaña, relegando el cacto del Nopal como la planta y el alimento curativos supremos entre sus reyes y guerreros.

A continuación tenemos un número de hayazgos más recientes.

Hiperglucemia - alto azúcar de sangre:

Se ha demostrado clínicamente en estudios que el nopal ayuda a reducir hiperglicemia antes y después de los alimentos. El cacto del Nopal ha demostrado contener un perfil único de altas cantidades de fibras insolubles y solubles. Estos niveles de las fibras dietéticas del Nopal ayudan a prevenir la absorción rápida de carbohidratos simples tales como azúcares en la corriente de la sangre durante la etapa de la digestión de una comida consumida. Esta acción digestiva, el resultado de injerir el polvo del Nopal o del Nopal antes, o durante de una comida, da lugar a bajar el índice Glycemic de cualquier comida y permite un metabolismo más estable del azúcar de sangre a través del día.

El cacto del Nopal también contiene los fito-alimentos específicos que se han demostrado para entrar en la corriente de la sangre y para aumentar la respuesta celular del cuerpo a la insulina en pacientes de la diabetes II. Esta actividad, de la Opuntia del Nopal Ficus-Indica, fue demostrada recientemente en un estudio clínico. Un grupo controlado de tipo hyperglycemic pacientes de la diabetes de II fue dado solamente el Nopal para el desayuno y en el plazo de 1 hora, su índice más alto del azúcar de sangre fue reducido a los valores normales. Los individuos con los valores sanos del azúcar de sangre que no fueron dados a Nopal la dosis de la pera espinosa no experimentaron esta reducción en niveles de azúcar de sangre.

Hiperlipidemia - alto colesterol y triglicéridos de LDL

Las fibras y los esteroles únicos y abundantes del polisacárido encontrados en la pera espinosa del Nopal, se han demostrado para trabajar sinérgico para reducir niveles del colesterol y del triglicérido de LDL. El mecanismo primario del Nopal es la sal de bilis que ata en el intestino, ése se ha demostrado para prevenir re-uptake y por lo tanto da lugar a la reducción total de lípidos malsanos en la corriente de la sangre. Sin embargo, es también importante observar que otros fito-alimentos activos en Nopal, tal como carotenoides y glicoproteínas, también se han implicado en los estudios animales para aumentar actividad en los receptores específicos del hígado que promueven lípidos más sanos de la sangre.

Ateroesclerosis - inflamación cardiovascular que causa la placa del vaso sanguíneo

El Nopal tiene antioxidante y los componentes antiinflamatorios, éstos están bajo la forma de polifenoles, esteroles y glicoproteínas. Éstos que se encuentran en Nopal son compuestos naturales bien conocidos, como quitan y previenen placas del vaso sanguíneo. Además e igualmente como importante es ese Nopal fresco regular, concentrado del jugo del Nopal o el producto del polvo del cacto del Nopal, ayudará a prevenir la causa primaria de la enfermedad cardíaca, bajo la forma de inflamación cardiovascular.

Limpieza del Colon

Como dijimos que el cacto de pera espinosa del Nopal contiene anterior un excepcional perfilar de fibras dietéticas solubles e insolubles. La fibra dietética insoluble en el Nopal - conocido más comunmente como alimento poco digerible - absorber el agua y las toxinas y acelerar lentamente y suavemente el alimento a través de la pista digestiva y de tal modo contribuye a los movimientos de intestino regulares. Además, la presencia del de alto nivel de nuestras fibras insolubles de OroVerde® del Nopal volcánico de la región de la alta montaña encontradas en nuestro polvo del Nopal contribuye para ayudar a los dos puntos para diluir la concentración de agentes carcinógenos potenciales que puedan estar presentes. Puede también ser dicho que las fibras solubles de nuestro del Nopal polvo de OroVerde® también contribuyen a la regularidad. Es importante observar que la variedad Ficus-Indica de la Opuntia del cacto del Nopal se ha demostrado para ser una apacible y la alternativa superior al psyllium común para ésos con una sensibilidad o la alergia a los productos de la cáscara del psyllium encontró en muchos estantes del supermercado. También se ha demostrado que el producto regular del concentrado del polvo del Nopal o del jugo del Nopal ayudará a mantener dos puntos limpios y sanos.

Úlceras gástricas/desordenes gastrointestinales:

Aquí en esta sección, las fibras del Nopal de la variedad vegetal del cacto y de la producción de ácido gástrica del control del mucílago exceso y protegen las membranas gastrointestinales del moco. Este buffering y capa del pH que el Nopal ofrece, se ha estudiado para la prevención del daño que puede ocurrir de injerir los alimentos picantes excesivos, el alcohol, aspirin y otros productos farmacéuticos. Los datos clínicos prueban que el cacto de pera espinosa del Nopal estimula realmente la cura de las úlceras gástricas que calman y reduce perceptiblemente la inflamación gastrointestinal.
La ingestión regular del Nopal puede ayudar a reducir e incluso a eliminar la necesidad sobre de las medicaciones contrarias que el uso de mucha gente, a un exceso ocasionalmente, en controlar y temporalmente calmar los síntomas sin realmente atacar la condición como Nopal ha demostrado para hacer.
Los niveles del Nopal del calcio natural pueden y ayudarán a reducir el riesgo de cáncer de colon. Finalmente la presencia de fibras prebiotic en nuestra alta montaña, variedad volcánica del suelo de Nopal de Oro Verde® México del Nopal se ha determinado y el prebiotics hese es responsable de flora mejorada de la tripa, de la absorción mineral y de la reducción del riesgo de cáncer.

Función hepática, inmunológica y tensión oxidativa:

Aquí queremos tocar en la ingestión del cacto del Nopal, pues se relaciona con la tensión oxidativa. Tensión oxidativa bajo la forma de radicales libres y productos químicos tóxicos en nuestro aire, alimento y agua, desafíos nuestros cuerpos diarios para mantener una alta capacidad antioxidante de la eliminación del estado y de la toxina. Los protagonistas en este sistema de defensa son nuestro hígado y el sistema inmune, especialmente cuando se comprometen, hace nosotros llega a ser inflamado y vulnerable a la enfermedad o a la vulnerabilidad contagiosa.
Tenemos afortunadamente una abundancia de antioxidantes y de phytochemicals inmunes de la ayuda disponibles en plantas. El cacto del Nopal ofrece una gran variedad y los niveles de antioxidantes tales como vitaminas, A, C y BS, todas realmente así como los polifenoles - flavonoides - como discutimos anterior y las glicoproteínas y los polisacáridos. Esta mezcla grande y robusta dentro del Nopal actúa sinérgico para combatir la tensión oxidativa, para estimular y para modular la función inmune y para prevenir el desequilibrio sistémico, que lleva a la enfermedad.

Consumo y resaca del alcohol

Los cojines del Nopal, el polvo del Nopal y las frutas del cacto de pera espinosa del Nopal son remedios internacionalmente renombrados de la prevención y del tratamiento de la resaca. Muchas teorías de los efectos beneficiosos del Nopal han venido adelante, con todo un gravamen simple de ventajas constitutivas proporciona una explicación razonable:

* Los polisacáridos mucilaginosos del Nopal calman la zona gastro intestinal y alivian náusea mientras que proporcionan la rehidratación excepcional
* Los antioxidantes y los phytonutrients antiinflamatorios del Nopal reducen la inflamación sistémica y hepática
* La fibra dietética del Nopal absorbe las toxinas y acelera el limpiamiento de la corriente de la sangre.

Obesidad:

Según lo mencionado anteriormente, la capacidad del Nopal de normalizar y de bajar el azúcar de sangre y los lípidos permite que sugiramos que el cacto del Nopal pueda eliminar a la mayoría de los factores causativos de síndrome metabólico. La obesidad es un efecto resultante de esta debilitación metabólica y exacerba la condición. El contenido de la fibra del Nopal es suficiente promover eficazmente saciedad cuando está comido antes de una comida y reduce así hambre y la consumición calórica. Sin embargo desemejante de muchos productos de la pérdida de peso el Nopal contiene un perfil excelente de los alimentos que pueden de otra manera faltar de un régimen popular de la pérdida de peso. Los índices sanos de pérdida de peso de aproximadamente 1 kilogramo/semana se han divulgado.

Nutrición entera total del alimento

El Nopal era original un alimento y ha seguido siendo tal a través de su renombre reciente como una medicina. Es en conjunto la medicina tradicionalmente recomendada del alimento, que es de hecho el método más eficaz de tratar enfermedad. El cacto de la pera de Pricly del Nopal con él es 18 aminoácidos - 10 que son esenciales para los seres humanos -, tiene un complemento completo de vitaminas de B, minerales y un anfitrión de otros phytonutrients alto bioactivos, Nopal es la medicina entera quintaesencial del alimento, que puede ser disfrutada de largo después de que se haya restaurado su salud.

Wednesday, August 24, 2011

El Zumbido de las Abejas (Milagros Eucaristicos).

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Tomado de: Prodigios Eucarísticos. de Fray Antonio Corredor García, O.F.M pg.20

Corría el siglo XIII. En los suburbios de una ciudad de Polonia, un hombre humilde vivía del producto de su colmena. Cada día acudía a contemplar las abejas en su incansable trabajo. Se maravillaba de como recogían el néctar de las flores para convertirlo en miel. En una de esas visitas escuchó algo extraordinario. Se oía como una fuente. Esta melodía continuaba durante el día.

El labriego se preguntaba que ocurriría en el interior de la colmena. Una noche sobre el colmenar vio con asombro grandes resplandores. Se acercó a la colmena y escuchó el misterioso zumbido de las abejas.
"Cómo es posible, exclamó, que las abejas zumben de noche. Cuando las sombras de la noche envuelven la tierra, no se percibe cerca de las colmenas ni un zumbido."

El labriego fue a visitar al Obispo de su diócesis para explicarle lo que había visto. El señor Obispo, para cerciorarse de si era cierto, acudió al lugar donde estaba el colmenar, y vio el también los intensos resplandores sobre la colmena. Al día siguiente se dirigió al colmenar, acompañado de algunos sacerdotes y de numeroso pueblo, ordenó que fuese abierta la colmena. ¡Oh prodigio! En su interior encontraron una Custodia de cera blanca, labrada con gran primor y delicadeza. En la Custodia estaba el Santísimo Sacramento, y a su alrededor revoloteaba un enjambre de abejas.

El señor Obispo tomó la Sagrada Hostia y, acompañado del clero y del pueblo, la llevó a la iglesia. Nadie supo explicarse por qué el Santísimo Sacramento se hallaba en una colmena.

En el mismo lugar donde se hallaba el colmenar, construyose una capilla. Fue tanta la fama de esta capilla, que desde muy lejos acudían los enfermos para implorar la misericordia de Dios, y muchos de ellos regresaban a sus hogares completamente curados.

Mas tarde, se descubrió el origen de aquella hostia: Unos ladrones, después de haber hecho un robo sacrílego, se arrepintieron y echaron el viril en la colmena.

¿Se Puede dar la Comunión a Enfermos que no Pueden Reconocer la Eucaristía?

Pregunta: ¿Se puede dar la comunión a enfermos que no pueden reconocer la Eucaristía?

Responde el Padre Jordi Rivero.

La ley universal de la Iglesia no tiene directrices explícitas que respondan esta pregunta, pero si presenta criterios aplicables. Cada diócesis puede tener instrucciones adicionales al respecto.

La ley canónica sobre la recepción de la Eucaristía:

C843: P1 Los ministros sagrados no pueden negar los sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos.

P2 Los pastores de almas y los demás fieles, cada uno según su función eclesiástica, tienen obligación de procurar que quienes piden los sacramentos se preparen para recibirlos con la debida evangelización y formación catequética, atendiendo a las normas dadas por la autoridad eclesiástica competente.

C912 Todo bautizado a quien el derecho no se lo prohíba, puede y debe ser admitido a la sagrada comunión.

C913 P1 Para que pueda administrarse la santísima Eucaristía a los niños, se requiere que tengan suficiente conocimiento y hayan recibido una preparación cuidadosa, de manera que entiendan el misterio de Cristo en la medida de su capacidad, y puedan recibir el Cuerpo del Señor con fe y devoción.
P2 Puede, sin embargo, administrarse la santísima Eucaristía a los niños que se hallen en peligro de muerte, si son capaces de distinguir el Cuerpo de Cristo del alimento común y de recibir la comunión con reverencia.

C914 Los padres en primer lugar, y quienes hacen sus veces, así como también el párroco, tienen obligación de procurar que los niños que han llegado al uso de razón se preparen convenientemente y se nutran cuanto antes, previa confesión sacramental, con este alimento divino; corresponde también al párroco vigilar para que no reciban la santísima Eucaristía los niños que aún no hayan llegado al uso de razón, o a los que no juzgue suficientemente dispuestos.

La Conferencia de Obispos de Estados Unidos (USCCB) aplica la ley mencionada a los incapacitados en su "Guía para la Celebración de los Sacramentos con Personas Incapacitadas" (1995)

"El criterio para la recepción de la Comunión es el mismo para personas con incapacidades de desarrollo o mentales - que la persona sea capaz de distinguir el Cuerpo de Cristo del alimento ordinario, aunque este reconocimiento sea evidente por comportamiento, gesto o silencio reverente en vez de verbal. A los párrocos se les anima a consultar con los familiares, o los que toman el lugar de familiares...

Si se determina que un feligrés incapacitado no está preparado para recibir el Sacramento, se debe tener gran cuidado de explicar las razones para esta decisión. En casos donde hay duda deben resolverse a favor de el derecho del bautizado de recibir el Sacramento. La existencia de una incapacidad no se considera en si misma razón para descalificar a una persona de recibir la Eucaristía"
(Esta es traducción mía, no oficial, del inglés)

He visto casos en que el feligrés no demostraba reconocer a nadie, pero al traerle la comunión, manifestó, para el asombro de quienes lo cuidaban, un gesto de reconocimiento hacia Jesús.

Si el feligrés recibía fielmente la comunión mientras podía hacerlo, es mi sentir pastoral resolver la duda sobre si reconoce o no la Eucaristía a favor de su derecho de recibirla.

Tuesday, August 23, 2011

El Perdon repara Nuestro Corazon..

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El perdón es el medio para reparar lo que está roto. Coge nuestro corazón roto y lo repara. Coge nuestro corazón atrapado y lo libera. Coge nuestro corazón manchado por la vergüenza y la culpa y lo devuelve a su estado inmaculado.

El perdón restablece en nuestro corazón la inocencia que conocimos en otro tiempo, una inocencia que nos permite la libertad de amar.

Perdonar no es justificar comportamientos negativos o improcedentes sean propios o ajenos. El maltrato, la violencia, la agresión y la deshonestidad son algunos de los comportamientos que pueden ser totalmente inaceptables.

El motivo más obvio para perdonar es liberarnos de los efectos debilitadores de la rabia y el rencor crónicos. Al parecer estas dos emociones son las que más convierten el perdón en un desafío, a la vez que en una grata posibilidad para quien desee una paz mayor.

De hecho la palabra resentimiento, viene de re-sentir – es decir – volver a sentir intensamente una y otra vez. Cuando estamos resentidos, sentimos con intensidad el dolor del pasado una y otra vez. Esto –sin duda- no sólo tiene un efecto lamentable en nuestro bienestar emocional, sino también repercute negativamente en nuestro bienestar físico.

El perdón es muchas cosas: es una decisión, una actitud, un proceso y una forma de vida. Es algo que ofrecemos a otras personas y algo que aceptamos para nosotros.

"Confiésense uno a otros sus pecados y oren por otros para ser sanados" (Stg 5, 16)

Martin Lutero, Fundador de la Reforma, Habla de María

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En su sermón del 15 agosto de 1522, Martin Lutero dijo:

No cabe duda de que la Virgen María está en el cielo. Cómo ocurrió no lo sabemos. Y, ya que el Espíritu Santo no nos ha dicho nada acerca de esto, no lo podemos hacer artículo de fe...Es suficiente saber que ella vive en Cristo.
La veneración de María está en las profundidades del corazón (Sermón, 1 de septiembre de 1522)

(Ella es) la mujer más encumbrada y la joya más noble de la cristiandad después de Cristo...ella es la nobleza, sabiduría y santidad personificadas. Nunca podremos honrarla lo suficiente. Aún cuando ese honor y alabanza debe serle dado en un modo que no falte a Cristo ni a las Escrituras. (Sermón, Navidad 1531).

Ninguna mujer es como tú. Tú eres más que Eva o Sara, bendita sobre toda nobleza, sabiduría y santidad. (Sermón, Fiesta de la Visitación, 1537).

Cada uno tendría que honrar a María tal como ella misma lo expresó en el Magnificat. Ella alabó a Dios por sus obras. ¿Cómo podremos entonces nosotros alabarla? El verdadero homenaje de María es en honor de Dios, la alabanza de la Gracia de Dios...María nada es por su propio mérito, sino por el mérito de Cristo...María no desea que vayamos a ella sino a través de ella hacia Dios. (Explicación del Magnificat, 1521)

Lutero exalta a la Bienaventurada Virgen dándole la posición de "Madre Espiritual" para los cristianos:

Es consuelo y sobreabundante bondad de Dios que el hombre pueda exultar en semejante tesoro: María es su verdadera Madre... (Sermón, Navidad, 1522)
María es la Madre de Jesús y Madre de todos nosotros aunque Cristo solamente fue quien reposó en su regazo...Si Él es nuestro, debieramos estar en su lugar; ya que donde Él está debemos estar también nosotros y todo lo que Él tiene debe ser nuestro, y su madre es también nuestra madre. (Sermón, Navidad, 1529).

Martin Lutero creía en la Inmaculada Concepción de María, las siguientes son palabras de Lutero:

"Es dulce y piadoso creer que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original, de modo que en la mismísima infusión de su alma ella fue también purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pursa infundida por Dios; de modo que, desde el primer momento que ella comenzó a vivir fue libre de todo pecado". (Sermón: "Sobre el día de la Concepción de la Madre de Dios"1527).

Ella es llena de gracia, proclamada ser enteramente sin pecado (algo excesivamente grande). Para que la gracia de Dios la llenara con todo bien e hiciera que ella libre de todo mal. (Personal {"Pequeño"} Libro de oración, 1522).

Martin Lutero sobre la Virginidad perpetua de María

Cristo, nuestro Salvador, fue el fruto real y natural del vientre virginal de María...Esto sin la cooperación de un hombre y ella permaneció virgen después.
{Luther's Works, eds. Jaroslav Pelikan (vols. 1-30) & Helmut T. Lehmann (vols. 31-55), St. Louis: Concordia Pub. House (vols. 1-30); Philadelphia: Fortress Press (vols. 31-55), 1955, v.22:23 / Sermons on John, chaps. 1-4 (1539)

Cristo...fue el único Hijo de María, y la Virgen María no tuvo otros hijos aparte de Él... Me inclino a aceptar a quienes declaran que los "hermanos" realmente significan "primos" aquí ya que el escritor sagrado y los judíos en general siempre llamaban hermanos a los primos.

{Pelikan, ibid., v.22:214-15 / Sermons on John, chaps. 1-4 (1539)

Saturday, August 20, 2011

EUCARISTÍA Y SANACIÓN

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La Eucaristía es fuente de luz y de amor para los que se acercan a Jesús. También es fuente de salud para los que se acercan con fe, como la mujer hemorroísa del Evangelio. La hermana Briege McKenna nos cuenta algunos de estos milagros en su libro Los milagros sí ocurren.

Dice: Un día me telefoneó un sacerdote muy angustiado y asustado. Acababa de saber que tenía cáncer en las cuerdas vocales y que, dentro de tres semanas, tendrían que extirparle la laringe. Me dijo que estaba desesperado, había sido ordenado apenas hacía seis años. Al orar con él, sentí que el Señor quería que yo le hablara de la Eucaristía. Le dije: "Padre, yo puedo orar por usted ahora por teléfono y lo haré. Pero ¿esta mañana no tuvo un encuentro con Jesús? ¿No se encuentra con él cada día? Padre, cada día, cuando celebra la misa, cuando toma la hostia sagrada, usted se encuentra con Jesús. ¿Se da cuenta de que Jesús pasa a través de su garganta? No hay nadie mejor a quien ir sino a Jesús. Pídale a Jesús que lo sane".

Lo oí llorar por teléfono. Y se despidió dándome las gracias. Tres semanas después, ingresó al hospital para ser operado. Me llamó más tarde para decirme que la cirugía no se realizó. Los médicos descubrieron que el cáncer había desaparecido y que sus cuerdas vocales estaban como nuevas. Nunca supe su nombre. Pero un año después, tuve noticias de él a través de un amigo suyo. Antes de su enfermedad, este sacerdote joven había dejado de celebrar la misa diaria excepto los domingos. Él tomaba la misa muy a la ligera. Y Dios usó esta experiencia del cáncer para transformar su vida. Este sacerdote fue sanado completamente, no sólo físicamente. Se volvió un sacerdote centrado en la Eucaristía. La Eucaristía se volvió para él, un momento de encuentro con Jesús vivo.

Otra sanación ocurrió en Sydney, Australia. Una mujer fue a un lugar, donde el padre Kevin y yo estábamos hablando. Ella se me acercó en un pasillo para pedirme que orara por ella. Estaba desesperada, porque padecía un cáncer al estómago. Tenía un tumor que le causaba una gran hinchazón. Los médicos le dijeron que no tenía caso operarla, porque el tumor se había extendido demasiado.

Yo sabía que habría una misa esa tarde, así que le dije que iba a orar por ella, pero que asistiera también a la misa y le pidiera a Jesús que la sanara. Su preocupación más grande era el miedo a la muerte. Yo le dije: "Vaya a encontrarse con Jesús en la Eucaristía. Jesús le dará la fortaleza para enfrentar cualquier cosa que se presente en su vida. Si Él ha decidido que cruce el umbral de la muerte, Él le dará la gracia de atravesar la puerta sin ese miedo terrible. Y, si ha de vivir, Él le dará la gracia de vivir"... Por la noche, cuando teníamos un encuentro con una gran multitud, vino corriendo por el pasillo, se arrojó en mis brazos y me dijo:
Hermana, sucedió, sucedió.
¿Qué sucedió?
Míreme. Vine esta mañana. Asistí a la misa como me dijo. Cuando me levanté para comulgar, me dije: En unos minutos voy a encontrarme con Jesús. Voy a recibirlo en mi corazón y le pediré que me ayude... Tan pronto como sentí la hostia en mi lengua, sentí como si algo me quemara la garganta y me llegara hasta el estómago. Miré mi estómago y la protuberancia había desaparecido.

El padre Emiliano Tardif, estando predicando en Tahití, Polinesia francesa, dice: El testimonio que más me impresionó fue el de un hombre que estaba completamente ciego de un ojo, con el otro veía muy poco, y dentro de poco tiempo tendría que operarse. Durante la misa de los enfermos, precisamente en el momento de la elevación de la hostia, vio una gran luz en la iglesia y sus ojos se abrieron. ¡Había sanado!.

Y sigue diciendo: Estando en Brazzaville, Zaire, durante la misa por los enfermos yo prediqué sobre la Eucaristía como sacramento de curación y el Señor vino a confirmar su presencia real en la hostia consagrada, curando a dos paralíticos. Una mujer de unos 35 años había sido llevada en una camilla. Ella yacía paralítica en cama desde hacía dos años y medio. El Señor la levantó después de la comunión... En ese momento, otro hombre paralítico, que había sido llevado en brazos por su familia, también se levantó y caminó solo, tranquilamente, avanzando hasta el altar. Las curaciones de todo tipo se multiplicaban. Jesús volvía a decir a su pueblo: No teman. He aquí a su Dios.

Ciertamente, Jesús está vivo y presente en la Eucaristía y puede hacer hoy los mismos milagros que hacía hace dos mil años.

Sexualidad Cristiana: ¿Se puede curar la Homosexualidad?

Pregunta: ¿Se puede curar la Homosexualidad?

Responde el P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.

Homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo. En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física los homosexuales son normales. Hubo un tiempo, el de Freud, en que se pensó que se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Los homosexuales son biológicamente normales, lo que no es normal es el ejercicio de la homosexualidad. Es de advertir que el homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad. Quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones. Para dar la impresión de normalidad, hay quien asegura que quizá uno de cada cinco hombres tiene 'tendencias' homosexuales, pero las estadísticas lo desmienten y ponen de manifiesto que en realidad no pasan de un uno o dos por ciento.

El movimiento mundial para la emancipación de los homosexuales trata de eludir cuestiones fundamentales, se sirve de medias verdades y de falsedades totales y maneja el concepto de discriminación para suscitar compasión. Hace del homosexual una víctima.

UNA CAUSA: LA FALTA DE MADUREZ

En la pubertad, puede tratarse de un fenómeno transitorio. Hay casos en que la homosexualidad arraiga en los primeros años de juventud. Este hecho ha llevado a algunos a pensar que no tiene sentido procurar desarraigarla. La teoría más en boga es que la homosexualidad se basa en una perturbación del llamado 'sentido de identidad sexual'. La realidad demuestra que los homosexuales están afectados no sólo en su faceta sexual, sino en todo su mundo emotivo. Su vida emotiva coincide mucho, por ejemplo, con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No son capaces, en determinados aspectos de su vida emotiva, de madurar y de ser adultos y, pese a querer aparentar jovialidad y alegría no son felices interiormente. La causa no está en la discriminación de la que se quiere acusar a la sociedad que les haría 'víctimas' de ella, sino en fuerzas que actúan en el interior mismo de los interesados (...)

¿SE PUEDE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD?

Mucha gente no sabe que la génesis psíquica de esta condición sexual carece en absoluto de misterio y que su terapia es posible. El método que he utilizado consta de dos partes: la primera consiste en hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; la segunda, en afrontar esa situación. Llevamos a las personas a reírse de sí mismas (el humorismo puede ser muy saludable) y a la adquisición de hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás; así, hasta lograr que el homosexual pierda sus hábitos neuroinfantiles.

Es esencial neutralizar la autoconmiseración crónica. Es obligado decir que:

- En un treinta por ciento de los casos, la curación es completa: acaban desarrollando actitudes y hábitos sexuales normales y afectivos y una vida emotiva adulta. Por supuesto, una curación sólo sexual no sería una curación completa.

- Otro treinta por ciento de personas cambia más o menos gradualmente, pierde sus obsesiones homosexuales y asume una actitud emotiva nueva, aunque no lo suficiente para poder hablar de curación completa.

- Hay otros que progresan con extremada lentitud por su estado neurótico grave, pero también éstos, si son ayudados por una asistencia y un tratamiento constructivos, adquieren fuerza y coraje y poco a poco van perdiendo sus depresiones, nerviosismos y ansiedades.

RESPONSABILIDAD DE LOS EDUCADORES

Los complejos homosexuales se pueden evitar educando a un muchacho como muchacho y a una chica como tales. No se pueden intercambiar y mezclar las cosas. Una total identificación, la total identidad de roles que quiere cierto feminismo exacerbado es absurda. Los sacerdotes y educadores tienen un papel importantísimo cuando aportan al crecimiento psicológico una contribución mucho mayor de la que a veces son conscientes. Cuidado con creer que todo 'amor' es bueno; hay formas de amor compasivas y neuróticas que revelan una personalidad dividida en sí misma y que necesitan una guía moral firme y segura. Los pacientes que viven su fe de manera positiva tienen las mayores esperanzas de un cambio radical en su homosexualidad: ésta es mi experiencia de años.

El problema de la homosexualidad es presentado en una injustificada atmósfera de fatalismo. La homosexualidad sigue siendo vista por la mayoría de la gente a la luz de prejuicios e ideas preconcebidas, infundadas y superadas de las que, por desgracia, no están ausentes profesionales (médicos, sociólogos, psicólogos, sacerdotes, periodistas). Si a ello añadimos la falta de puesta al día de la Psiquiatría y de la Psicología, se crea una situación de la que se aprovecha la estrategia de la emancipación de homosexuales militantes, flanqueada por el 'establishment progre' occidental que pretende hacer creer que la homosexualidad es una variante normal de la sexualidad humana, que homosexual se nace y que no se puede cambiar. A todos ellos no les vendría mal una mejor información.

LA FALACIA DE LA RESIGNAClÓN

Los responsables mejoran poco a poco las situaciones concretas. Hay directores espirituales que animan correctamente a los homosexuales a vivir la castidad y el dominio de sí mismos, pero de hecho consideran que es imposible desarraigarla. Es muy equivocada la actitud de no pocos hombres de Iglesia que, de buena fe, pero víctimas probablemente de la escasa difusión de las experiencias terapéuticas, consideran que el mejor modo de ayudar a los homosexuales es enseñarles la resignación y la aceptación del sacrificio que supone su situación, en lugar de animarles y ayudarles a salir de ella, con paciencia y perseverancia.

Además de ignorancia, demuestran ingenuidad, ya que es dificilísimo, por no decir imposible, convivir con las propias tendencias homosexuales sin dejarse arrastrar por ellas. El camino de la curación de los homosexuales no pasa por la compasión y mucho menos por la aceptación de su situación como 'normal'. Es impresionante y doloroso constatar cuántos médicos, terapeutas, sacerdotes, psicólogos ignoran el deseo de cambiar que tienen muchas personas con tendencias homosexuales. La afectividad desviada no es más que un aspecto de una personalidad inmadura. La terapia debe apuntar a enseñar al paciente a reconocer y combatir toda una gama de expresiones de ego-centrismo infantil, de temores, complejos de inferioridad, reacciones consolatorias, afectaciones y autocompasiones. En la esfera afectiva crecemos cuanto mayor es la confianza en nosotros mismos como hombres o como mujeres con plenitud y felicidad. Un psiquiatra holandés que militaba en el movimiento de emancipación homosexual cuenta la curación de una lesbiana gracias a un sacerdote dotado de buen sentido psicológico, que le dijo: '¡Si es que tú te has quedado en cuando eras una niña ... ! '. Su proceso de cambio duró un tiempo, pero acabó reconociendo ante el psiquiatra que su problema había desaparecido 'como una pierna amputada, que no vuelve'.

G. J. M. VAN DEN AARDWEG
(MUNDO CRISTIANO)

Gerard J. M. van den Aardweg es un acreditado psicólogo holandés, catedrático desde hace más de treinta años, casado, padre de siete hijos, que ha dictado cursos en Estados Unidos, Canadá y Brasil. Autor de numerosos libros, ensayos y artículos sobre la homosexualidad, aborda en este artículo las causas y las posibles soluciones de una de la variantes de la homosexualidad.