Tuesday, July 5, 2016

Una Sencilla pero Poderosa Oración de Sanación Interior





Derrama tu paz, Señor de mi vida. Dice Isaías en el capítulo 6 que Él es príncipe de paz.

Entrega al Señor tus aflicciones, preocupaciones, tus miedos, angustias, soledades, confusiones, tus amarguras y vacíos… Entrégale al Señor tus complejos, culpabilidades, tus estados de ánimos, traumas, dile: "aquí estoy delante de Ti, con mis problemas, con mis enfermedades, con todas mis situaciones" 

De inmediato, busca un espacio de silencio y comienza a hacer tuyas estas palabras. Con mucha fe, pronuncia cada una de ellas, como si estuvieses mirando el rostro del Señor en estos momentos.

Oración de Sanación

Señor, sé que Tú me amas y me bendices, todos los días te alabo, te bendigo, te doy gracias porque eres grande y maravilloso, bendito seas.

En este momento quiero entregarte, darte, donarte todos mis problemas porque sé que Tú me puedes ayudar, porque sé que Tú me puedes dar la paz que necesito.

Buen Jesús, en los momentos de oscuridad ilumina mi vida, sé el sol que se asoma por mi ventana, permíteme saber hacia dónde caminar.

Te pido, amado mío, que en los momentos de tristeza me des alegría. Me entrego a Ti y te suplico que actúes en mi corazón. Tú sabes que necesito de Ti, de tu protección, de tu fortaleza. Sin Ti no soy capaz de vencer, sin Ti los problemas me vencen pero contigo todo lo puedo. Te digo Señor que Tú eres un Dios bueno, alabado y glorificado seas.

Tú conoces mis debilidades y angustias en este momento, te pido que me llenes de tu bendición. Sé que Tú, en este momento estás pasando por aquí, Tú estás llenando de paz y serenidad a todos los que en este momento rezan esta oración, gloria a tu nombre bendito por siempre.

Ven Señor a tocar mi corazón que te necesita por diferentes situaciones, hoy te necesito más que nunca en mi vida. Ven Señor en mi ayuda, ven en mi auxilio, clamo a Ti, clamo por tu protección, clamo por tu fortaleza, clamo por tu perdón. Entra a mi corazón y renuévame, quita de mí las indecisiones, la tristeza, la melancolía, todo sentimiento de fracaso, de depresión, fobias, miedos, temores… Toma Señor mi dolor, bendito seas Jesús.

Mueve tu mano sanadora en mí, mueve Señor, tu mano poderosa para sentirme fortalecido. Que pueda yo creer en Ti. A pesar de que mi vida sentimental esté pasando por momentos duros, mira la crisis de: (mi matrimonio, mi trabajo, mi hogar, mis familiares) Las cosas no salen como las espero, Señor mío. Confío en Ti, confío en tu amor, sé que sólo Tú me puedes dar lo que nadie me puede dar. Tú eres el amigo que nunca falla. Señor, transfórmame con tu poder y tu misericordia. Bendito seas Jesús, bendito sea tu Santo Nombre.

Hoy, quiero entregarte Señor, todo mi tiempo, mis emociones, mis sentimientos, mis pertenencias, mis bienes materiales, mi vida, mi enfermedad. Te entrego, Señor mío, todo, absolutamente todo lo que tengo y todo lo que soy.

Santo, Santo, Santo eres Señor, Dios del Cielo y de la tierra, digno de adoración. Bendito y alabado seas, Santo eres Tú. Gloria a Ti, Gloria y alabanza por siempre.

Quiero unirme a los coros celestiales, a todos los coros angelicales y glorificarte con todos ellos. Te quiero bendecir por toda la eternidad con mi testimonio de vida. Tuyo soy Señor, tuyo soy. Sé que tu amor se derrama en mi vida en estos momentos y estás tocando lo profundo de mi corazón, sanando toda herida, toda frustración, todo dolor. Vienes a mi vida a darme consuelo y fortalecerme con tu compañía. Ven y quédate Jesús, quédate. Amén. 

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Padre Pedro José Guerra, S.E. | Publicado originalmente en PildorasdeFe.net

Monday, July 4, 2016

SALVAR EL ALMA


Salvar el alma



Pocos son los que saben que lo único realmente importante en esta vida es salvar la propia alma. Pues efectivamente si perdemos el alma, si nos perdemos para siempre en el abismo infernal, lo habremos perdido todo para siempre. En cambio, si nos salvamos, seremos felices para toda la eternidad.

Por eso tantos santos se retiraron del mundo a hacer penitencia, pues se pusieron a considerar la palabra “eternidad”, y lo que ella significa; y entendieron que según fuera su vida en este mundo, les esperaría una eternidad de dicha sin fin, o de horror sin límites.

Entonces es muy bueno que tengamos presente que lo que realmente importa en este mundo es salvar el alma. Todo lo demás es cosa secundaria, aunque parezcan problemas graves, pues todo quedará de este lado del sepulcro, en cambio nuestra alma es sempiterna y existirá ya para siempre, en uno u otro lugar: Cielo o Infierno.

Si miramos todas las cosas a la luz del más allá, sí que entenderemos mejor las cosas que pasan en este mundo, porque ¿de qué sirve una vida de placer aquí, si luego se pierde el cuerpo y el alma en el Infierno eterno? Y ¿qué terrible puede ser una vida de dolor y sufrimiento en este mundo, si pronto tendrá un final, y luego se volará al Cielo a gozar para siempre de una Felicidad inenarrable?

Las cosas del mundo y de la vida cotidiana, adquieren una nueva dimensión vistas a la luz del más allá, porque esta vida en la tierra es muy fugaz. ¡Qué locura perder la eternidad de dicha, por gozar de un miserable y carnal placer en este mundo!

Estamos a tiempo todavía de dar el valor justo a cada cosa: a nuestra alma, la mayor atención, evitando el pecado y esforzándonos para adelantar en la virtud, lo cual será una buena inversión para el futuro, para cuando nos llegue la muerte y nos presentemos ante Jesucristo Juez en el juicio particular, donde recibiremos nuestra retribución eterna.

¿Qué importa si en este mundo somos unos fracasados, o sufrimos mucho, o vivimos en las desgracias, si después de esta corta vida nos espera la alegría del Cielo? ¿Y de qué sirve que lo pasemos bien en este mundo si luego nos tragará el abismo infernal?

Por ello tenemos que mirar todas las cosas a la luz del más allá, a la luz de la fe, con los ojos de Dios, y entonces tendremos la sabiduría de los santos.


© Sitio Santísima Virgen

EN EL SILENCIO ESCUCHÉ A DIOS

En el silencio escuché a Dios
Todo empezó en el silencio de un oratorio. 



Todo empezó en el silencio de un oratorio.

Aprendí a querer a Jesús desde niño. Estudié en un colegio franciscano. Las dulces monjas nos relataban anécdotas de san Francisco. Y hacían vibrar mi corazón infantil con deseos de santidad.

Frente a mi casa las Siervas de María tenían una capilla. Solía visitarla, por las mañanas antes de ir al colegio. Era la gran ilusión de mi vida. Estar con Jesús.

Al crecer estos sueños de santidad se enfriaron. Me han dicho que cuando te alejas de la luz todo lo que te queda es la oscuridad. Y yo andaba en esa oscuridad, buscando respuestas a mis inquietudes.

Me ocurrió como a san Agustín. Buscaba la verdad cuando la llevaba conmigo.

Una mañana, cansado de buscar me senté en la banca de un parque y le dije:

"Bueno, aquí estoy. Haz de mí lo que quieras. A partir de hoy mi vida es tuya. Ya no quiero más que lo que tú quieras".

Estaba extenuado.

Me sentía como Elías en el Sinaí, cuando cansado le dice a Dios que ya no puede más.

A partir de ese instante sucedieron una cantidad impresionante de hechos. Eran tantos y tan maravillosos que no pude dejar de pensar: "Una vez, es casualidad, dos veces es casualidad, veinte veces seguidas, es Dios".

Y me decidí a escribir sobre mis vivencias con Dios. Contaba con sencillez las experiencias cotidianas de un papá de 4 hijos, casado, expuesto a las vicisitudes del mundo

¿QUÉ QUIERES DE MÍ?

Sabía que Dios buscaba algo de mí, como busca algo de ti.

Había leído la vida de Sor María Romero, una santa que se acercó al Sagrario y le preguntó a Jesús: "´¿Quién soy yo?" y escuchó una voz salida del Sagrario que le respondió: "Tú eres la predilecta de mi Madre y la consentida de mi Padre". Y de ti, quién soy? "¡Mi amada…!"

Se me ocurrió hacer lo mismo. Fui a verlo y le pregunté: "¿Qué quieres de mí?". En medio del silencio escuché una voz interior, dulce, maravillosa, que respondía:

"Escribe. Deben saber que los amo".

Aquella experiencia me dejó marcado, pero al tiempo la olvidé, dejando que otras prioridades movieran mi vida y mis anhelos. Las experiencias con la gracia y la Providencia se multiplicaron. Era como Dios quisiera llamar mi atención. Es un Dios celoso, de nuestro amor.

Ocurrió una tarde que fui a un supermercado a buscar a mi esposa Vida. Me telefoneó que la pasara a recoger. Le había dicho a Dios: "Si quieres que escriba me lo tienes que decir directamente". Vaya que a veces nos comportamos como unos perfectos tontos.

Llegué algo cansado por el trabajo. Me bajé del auto y frente a mí una señora que no conocía me preguntó: "¿Usted es Claudio de Castro?" Sonreí amablemente y añadió: "¿Qué ocurre? ¿Po qué no está escribiendo? Escriba". Aquello me sorprendió. "No puede ser", me decía. Entré al supermercado. Aún me veo caminando por sus pasillos cuando otra señora se me acerca. "¿Usted es el que escribe en Panorama Católico?... ¿Por qué no escribe? Debe escribir". A esta altura mis dudas se habían disipado. Me quedó claro lo que debía hacer. Me acerqué a mi esposa que conversaba con una prima y ésta al verme me dijo: "Tengo algo importante que decirte". "Mensaje recibido", exclamé riendo. "Me vas a decir que escriba". Ella me miró asombrada y preguntó: "¿Cómo lo sabes?" Entonces le conté.

Esa tarde regresé a mi casa y me senté a escribir. Desde entonces no me he detenido.

No pasa un día sin que tenga una experiencia maravillosa con Dios.

Una vez un amigo me preguntó: "´¿Acaso te crees especial?" "Por supuesto", le respondí. "Como tú, soy hijo de Dios, y eso nos hace especiales a todos".

Un amigo dijo estas palabras en un programa de radio: "En mi corazón hay un sello y ese sello dice: Jesús". Me pasó igual. Jesús selló mi alma con su infinito Amor. Encontré un tesoro interminable y ahora no lo cambio por nada.



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DIEZ SECRETOS DE LA FELICIDAD


10 SECRETOS DE LA FELICIDAD


1.- La Actitud

La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias. Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará  contigo.
Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos...

2.- El Cuerpo

Mis sentimientos son influenciados por mi postura. Una postura adecuada genera una disposición feliz.
Es importante también que hagas ejercicio, éste nos libera del estrés y genera la secreción de endorfinas, que hacen que nos sintamos bien.  Mira siempre hacia arriba y solo podrás reír, pues no conozco a nadie que haya podido llorar en esa postura.

3.- El Momento

La felicidad no esta en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Solo se la puede encontrar en los momentos. "Hoy es el mañana de ayer"... además la vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin ninguno de los traumas del pasado ni las expectativas del futuro.  Recuerda que la Felicidad no es una meta, sino un trayecto. Disfruta de cada momento como si en él se combinaran tu pasado,
tu presente y tu futuro.

4.- Nuestra Propia Imagen

Debo aprender a amarme a mi mismo como soy.  Creer en ti mismo da resultados.  Cuanto más te conozcas, mayor será tu ventaja con respecto a los demás.
Hammarshold decía: "El camino más difícil es el camino al interior"... pero, al menos una vez en la vida, debemos  recorrerlo.

5.- Las Metas

¿Sabes cuál es la diferencia entre un sueño y una  meta?
Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad.  Un sueño es solo un sueño, algo que esta fuera de la realidad... así que atrévete a soñar,
pero atrévete también a lograr que esos sueños se hagan realidad!.   "Apunta hacia la Luna, pues aunque te equivoques, llegarás a las estrellas..."   Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es solo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.

6.- El Humor

La sonrisa es muy importante para mejorar la autoestima. Cuando sonreímos, aunque no sintamos nada, nuestro cerebro lo entiende como una señal que  todo va bien y manda un mensaje al sistema nervioso central para que libere una sustancia llamada  beta-endorfina, que da a la mente una respuesta positiva.   Dicen que una sonrisa cuesta menos que la electricidad, pero que da más luz. Además, con cada sonrisa siembras una esperanza.

7.- El Perdón

Mientras tengas resentimientos y odios, será  imposible ser feliz.   Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te  libera a ti de un sufrimiento.

8.- Dar

Uno de los verdaderos secretos para ser feliz es aprender a dar, sin esperar nada a cambio. Las leyes de la energía te devolverán con creces lo que des.   Si das odio, recibirás odio, pero si das amor, recibirás invariablemente amor.
Solo el que aprende a dar está en camino descubrir la verdadera  felicidad.

9.- Las Relaciones

La sinergia es unir fuerzas y caminar juntos para conseguir cosas.   Siempre que dos o más personas se unen en un espíritu de colaboración y respeto, la sinergia se manifiesta en forma natural. Entiende a las personas que te rodean, quiere a tus amigos como  son,
sin intentar cambiarlos, porque cuando te  sientas mal, el verdadero amigo estará allí para  apoyarte y brindarte todo su amor.   Así que cultiva tus amistades, ellas nos son gratis!. La amistad, al  igual que la mayoría de los sentimientos, debe fluir de manera natural.

10.- La Fe

La fe crea confianza, nos da paz mental y libera al alma de sus dudas, las preocupaciones, la ansiedad y  el miedo.
Pero no te asustes cuando dudes, pues bien  decía Miguel de Unamuno: Fe que no duda es fe muerta".   Dicen que el hombre llega a ser sabio cuando aprende a reír de si
mismo. Ríe, ríe alegremente... y el mundo reirá contigo.

Monday, May 23, 2016

LA PAZ INTERIOR


La paz interior



La paz del corazón es un tesoro tan grande que debes cuidarla y defenderla. La ambición desmedida, por ejemplo, puede entregarte de tal manera a una vida inquieta y agitada que, por lograr objetivos imprudentes, acabas destruido por dentro. Un mensaje de la Reina de la Paz para que aprecies y cultives la paz interior.

“¡Queridos hijos! Hoy los invito de manera especial a orar por la paz. Queridos hijos, sin la paz, ustedes no podrán experimentar la presencia de Jesús en su vida diaria. Por eso, oren al Señor de la Paz para que él los proteja con su manto y para que  los ayude a comprender la grandeza y la importancia de la paz en sus corazones. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante Dios. Oren, porque Satanás quiere destruir mis planes de paz. Reconcíliense unos con otros y, por medio de sus vidas, ayuden a que la paz reine en toda la tierra. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

La paz interior tiene enemigos: son los pensamientos y sentimientos negativos que perturban y agitan el cielo tranquilo de tu corazón. Hombres sabios que sondearon su interior con la luz del Espíritu los han especificado: insatisfacción, ansiedad, irritación, miedo, odio, tristeza, autocompasión, duda, abatimiento, impaciencia… Vigila y no les abras la puerta.


* Enviado por el P. Natalio

ORACIÓN CONTRA LA ANSIEDAD Y EL ESTRES

Oración Para Sanar el Estrés



En los momentos más estresantes de tu jornada ora con devoción:

Buen Dios, me siento agobiado, desesperado, sin fuerzas, siento que ya no puedo, nadie como Tú sabes que me siento muy estresado, siento que la vida es más grande que mis energías para vivirla... he intentado de todo para liberarme del estrés pero no lo consigo, por favor ayúdame.

Jesús, envíame a tu santa Madre para que me cubra con sus amorosos brazos y sentirme aliviado, confortado y apoyado para así lograr vencer el estrés que las circunstancias y yo mismo me he impuesto, necesito descansar bajo su tranquilidad.

Jesús, pídele a san José, tu padre adoptivo, me inspire pensamientos positivos para vencer el miedo que siento, la angustia que me paraliza y las presiones que me aquejan, sé que con su consejo podré ser muy positivo y salir adelante.

Por mi parte te prometo, mi buen Dios, dejar de autocastigarme por no alcanzar mis metas, darme cuenta de que sólo Tú tienes palabras de vida eterna, grabar en mi corazón que tierra y cielo pasarán a reorganizar mi vida sabiendo que lo importante es mi salud y mi bienestar espiritual porque sólo así podré estar bien con los demás y hacer tu voluntad.

Durante algunos momentos medita en el origen de tu estrés y evalúa si vale la pena todo lo que estás haciendo, pídele a Dios fuerzas para cambiar e invoca al Espíritu Santo:

Espíritu Santo, fuente de consejo y sabiduría ven, abre mi mente para experimentar en mi corazón que con los dones que me has dado y tu auxilio, puedo vivir de forma tranquila, serena y feliz. Espíritu Santo fuente de luz, ilumíname. Espíritu Santo fuente de luz, ilumíname. Espíritu Santo fuente de luz, ilumíname.

Saturday, April 23, 2016

Oración de Perdón: Un Valioso Regalo



Una oración de perdón es algo que todos buscamos en algún punto de nuestra vida. El Perdón es un valioso regalo que no se obtiene ni se da fácilmente. El perdón es esencial para la vida; nos libera de los errores del pasado y nos da esperanza para el futuro. Es para perdonarnos que Jesucristo vino a la tierra a morir por la humanidad.

Oración por Perdón: Hecho posible por Jesucristo

La oración de perdón es una oración que se la hace a Dios. Aunque de manera directa nos herimos unos a otros, todas nuestras transgresiones, en última instancia, hieren a Dios. Probablemente te preguntas cómo es eso posible. ¿Cómo pueden nuestros defectos herir al omnipotente Creador del universo? ¿Acaso le importa? En Génesis 6, podemos encontrar que Dios mismo se lamentaba por todo el mal que los hombres se habían infringido mutuamente. “Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón” (Génesis 6:5-6) 

Sabiéndolo todo, a Dios le duele incluso el más mínimo pensamiento en el mal. Es por ello que el máximo perdón debe provenir de Dios. Sin embargo, debido a su justicia, el perdón no puede darse gratuitamente. Cada equivocación debe ser tomada en cuenta con el fin de que Dios sea un juez justo. Jesucristo murió en la cruz del Calvario en nuestro lugar, para que así nuestros pecados sean perdonados. Su sufrimiento pagó nuestras trasgresiones. “Esta es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados” (Mateo 26:28). 

En su amor, Dios sabía que nuestra conciencia necesitaba ser liberada de la culpa y la condena. Él sabía que el perdón de los pecados era nuestra más grande necesidad. En un acto supremo de amor, Dios no solo sufrió el dolor de nuestros errores, sino que también pagó sus consecuencias, con el fin de que podamos obtener el perdón ofrecido a nosotros, cuando pecamos. Todo lo que tenemos que hacer es aceptar su regalo gratuito de perdón.

Oración de Perdón: Pide Perdón a Dios

Probablemente, tropezaste con esta página web cuando buscabas una oración de perdón para calmar un alma atormentada. O tal vez estás luchando por tratar de perdonar a otro que te hirió profundamente. Para todos aquellos que aceptan a Jesucristo como su Señor y Salvador, el perdón les ha sido dado gratuitamente. Si nosotros reconocemos nuestras equivocaciones y pedimos perdón, Dios nos perdonará, no hará preguntas. “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (1 Juan 1:9). 

Si rechazamos a Jesús, en esencia, rechazamos el regalo de Dios de perdón. De hecho, estamos diciendo que no deseamos reconciliarnos con Dios (1 Juan 1:10). Aunque es nuestra decisión libre el no aceptar el perdón de Dios, en última instancia, al final de esta vida, seremos demandados por todos los pecados que hemos cometido. Es el profundo deseo de Dios reconciliarse contigo: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Si tú deseas ser perdonado de verdad, piensa en lo que Jesús dijo y acéptale sinceramente como tu Señor y Salvador. Serás perdonado y Dios comenzará a transformar tu vida.

Oración de Perdón: Recibe una Nueva Vida

La Oración de Perdón nos da una nueva esperanza y un nuevo comienzo. Todos nuestros pecados son borrados por Dios. “Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12). 

Si has comprendido que eres un pecador y crees que Jesucristo vino como el único Redentor del pecado, entonces has comprendido cómo ir al cielo. La pregunta es: ¿Estás listo para recibir el regalo de Dios; su hijo Jesucristo? Si es así, cree en Cristo, arrepiéntete de tus pecados y entrega el resto de tu vida a él como tu Señor:

“Padre, sé que he quebrantado tus leyes y que mis pecados me han separado de ti. Estoy sinceramente arrepentido y ahora quiero apartarme de mi pasado pecaminoso y dirigirme hacia ti. 

Por favor, perdóname y ayúdame a no pecar de nuevo. Creo que tu hijo Jesucristo murió por mis pecados, resucitó de la muerte, está vivo y escucha mi oración. 

Invito a Jesús a que se convierta en el Señor de mi vida, a que gobierne y reine en mi corazón de este día en adelante. 

Por favor, envía tu Espíritu Santo para que me ayude a obedecerte y a hacer tu voluntad por el resto de mi vida. En el nombre de Jesús oro, amén.”